Termina a vapor la unión entre Acta y las Estrellas

Hace apenas 23 meses que Manny Acta volvió a las Estrellas de su amado Macorís natal en alfombra roja, de retirada, tras un exitoso recorrido por el banquillo y la oficina de Licey y Águilas, a los que sacó campeón, pero donde las cosas no terminaron de forma armoniosa.

“Esto es un sueño hecho realidad. Estar con el equipo de tu pueblo, con tu gente, tu familia, tus amigos. No encuentro palabras para definirlo. Solo puedo decir que es grandioso”, dijo Acta en ese entonces, en un comunicado de prensa, enviado por los verdes en abril de 2019, y palabras que repetía cada vez que se le pedía expresar sus sensaciones. “Ya mi mamá y mi papá no tendrán que aupar a un equipo distinto al cual ellos simpatizan y quieren, porque su hijo trabaja en otro”.

Acta ingresó a los entonces campeones, incluso, con acciones en la empresa que posee el club. Pero esa luna de miel ha sido más corta de lo esperado, y ayer, el actual coach de tercera de los Marineros de Seattle comunicó su despido, la confirmación de un rumor que llevaba semanas circulando en los medios.

“Las Estrellas Orientales me informaron que no estaré a cargo de su Departamento de Operaciones de Béisbol. Están en pleno derecho, y respeto su decisión”, dijo Acta a través de un comunicado al que tuvo acceso DL.

Es la tercera vez que el nativo del Ingenio Consuelo sale del equipo. Ya fue coach de tercera en la campaña 1997-98, y dirigente en la 2002-2003.

“Vinimos a nuestro pueblo con la esperanza de cumplir un sueño de la infancia, ser partícipe de una corona con el equipo que siempre albergué en mi corazón, las Estrellas Orientales. Empero, en la vida no todos los sueños se cumplen, por múltiples razones. Gracias por lo aprendido en este tramo de mi carrera”, dijo Acta.

El exdirigente de Naciones e Indios es el único ejecutivo que ha estructurado equipos distintos para campeonatos en la Lidom, en el caso de los azules (2013-2014) y amarillos (2017-2018). Con los felinos, también, levantó la corona como dirigente en 2003-2004, y con las cuyayas despidió a Félix Fermín, y perdió la final de 2017-2018 en un noveno partido ante los añiles.

Su salida del Licey a principio de 2015, estuvo vinculada a diferencias con directivos, que le propusieron limitar su salario a los tres meses del torneo. En las Águilas, fue presa de la disputa entre accionistas del club, cuyo presidente de entonces, Adriano Valdez Russo, quedó inconforme con los movimientos que hizo para mejorar el conjunto.