Precio del petróleo pondría en peligro meta de inflación del gobierno

El subsidio a los combustibles es una de las medidas que plantean los economistas Antonio Ciriaco y Henri Hebrard como parte de los mecanismos que debe utilizar el gobierno ante el encarecimiento en los mercados internacionales del precio del petróleo.

El aumento del precio del crudo, que ayer cerró a US$91.32 el barril del Texas (de referencia para el país), pone bajo ataque la meta de inflación del Banco Central y del gobierno, que este año estimaron fuera de más o menos un 5 %, a juicio de ambos expertos.

“Si esta situación sigue (el alza del costo del petróleo) es posible que tengamos una inflación de dos dígitos este año en la República Dominicana”, advirtió Ciriaco, quien es vicedecano de la Facultad de Economía de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

Consideró que, aunque el gobierno tiene poco margen para hacer, debe de tratar de que los efectos externos se minimicen, manteniendo el subsidio a los hidrocarburos. Planteó que el gobierno no puede permitir que toda el alza del precio petróleo se traspase al costo de los combustibles porque “eso tienen un efecto mayor en la inflación”.

Agregó que la factura petrolera está alterando el marco macroeconómico del gobierno para este año y que incluso puede afectar la meta de crecimiento económico del país si persiste la situación acerca del mercado del crudo.

“Esto altera la factura petrolera, por lo menos si los precios se mantienen al nivel de hoy. Esto significaría que los precios que el gobierno fijo en el marco macroeconómico ya hay 300 millones de dólares adicionales de la factura petrolera”, puntualizó.

Indicó que, además de seguir con el subsidio, el gobierno debe fomentar la oferta al sector agropecuario para evitar que los efectos colaterales afecten los costos de producción e incentivar la provisión de alimentos a partir de grandes mercados de productores.

En tanto, Hebrard sostuvo que “del lado de la inflación”, el incremento del precio del crudo “causa un problema fuerte” para el Estado.

“No hay mucho (que hacer) en lo inmediato, lo que si habría que pensar si se reflejan los precios correctamente, que se tendrán recaudaciones adicionales, y este dinero se puede usar para reinvertirlo en subsidios muy focalizados: GLP (gas licuado de petróleo) para las amas de casas, quintil uno y dos, y ampliar el bono gas”, recomendó.

El economista sugirió también un subsidio inteligente a los usuarios del transporte, afirmando que es mejor ayudar al pasajero que al transportista. De igual forma, propuso medidas similares para el gasoil regular, “que es muy sensible para la producción agrícola y para el transporte”.