Países iberoamericanos promoverán capitalización de sus bancos multilaterales

La República Dominicana realizó ayer la primera actividad como secretaría pro tempore de la Conferencia Iberoamerica, en la que reunió en formato semipresencial a ministros y ministras de hacienda y economía de los países que conforman el organismo a fin de buscar alternativas y promover acciones en lo relativo a financiamientos para la recuperación económica de los Estados y hacer frente a la crisis creada por la pandemia del coronavirus.

Durante la VII Reunión Iberoamericana de Ministras y Ministros de Hacienda y Economía de la Conferencia Iberoamericana, el presidente de la República, Luis Abinader, y la secretaria iberoamericana, Rebeca Rebeca Grynspan, coincidieron en establecer que son muchos los retos que tiene la región para mejorar las recaudaciones y luchar contra la evasión fiscal y la salida ilícita de recursos, de igual manera se refirieron a las desigualdades para tener acceso equitativo a los financiamientos frente a países de gama alta, así como para el acceso a las vacunas.

Grynspan, dijo que Iberoamérica ha aplicado la mitad de la cantidad de vacunas que ha aplicado Estados Unidos pese a que la región tiene el doble de la población que esa nación, por lo que estima que será a finales del 2022 cuando se logrará la inmunización de la población.

Abinader enfatizó que la mayor parte de los países iberoamericanos han tenido tradicionalmente acceso a los mercados de crédito internacional a una mayor tasa de interés que la que pagan los países más desarrollados, y han presentado, en muchos casos, mayores déficits estructurales que estos, con un menor espacio fiscal con el que enfrentar la crisis.

Al concluir la reunión, los países hicieron una declaración en la que apoyan la iniciativa del Fondo Monetario Internacional (FMI) de aprobar una asignación general de Derechos Especiales de Giro (DEG) en un monto equivalente a US$ 650 mil millones para contribuir a la provisión de liquidez y beneficiar a todos los países miembros en su recuperación económica de esta crisis.

Iberoamérica, promoverá la discusión sobre los sobrecargos en los préstamos de apoyo financiero del FMI, y su posible suspensión en el contexto actual, para contribuir a reducir las necesidades de financiación de algunos países de renta media que más lo necesitan, manteniendo simultáneamente la solidez financiera de la institución.

De igual manera, promover el análisis de posibles capitalizaciones de los bancos multilaterales de desarrollo de América Latina y el Caribe y considerar la posibilidad de utilizar recursos adicionales para financiar, en condiciones blandas, proyectos en áreas de desarrollo sostenible, tales como infraestructura social, salud y agua potable, para los países de la región, con atención especial a los que se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad.

También, considerar la posibilidad de que los bancos multilaterales de desarrollo con actuación en América Latina puedan ser tenedores autorizados de Derechos Especiales de Giro. Ya que actualmente, de las ocho instituciones mundiales de desarrollo con el estatus de tenedor autorizado de Derechos Especiales de Giro, ninguna proviene de esta región.

Más sobre la declaración

Se comprometieron además en promover, en el Fondo Monetario Internacional y en todas las otras instancias necesarias, el debate sobre el desarrollo de alternativas para canalizar voluntariamente los Derechos Especiales de Giro de los países que no estiman necesitarlos a los países que sí los requieren, incluyendo los países de renta media.

Instar a que las instituciones financieras internacionales mejoren las facilidades crediticias a través de mecanismos transparentes y accesibles, concertados y no discriminatorios, que contribuyan a que los países en dificultades recuperen con prontitud la solvencia y el acceso a los mercados financieros internacionales, también forma parte de las acciones que promoverán los países que integran la Conferencia.

“Estudiar y, en caso de que se vea conveniente, promover la adopción de un nuevo marco o estándar multilateral de valoración de riesgos financieros y macroeconómicos que incorpore la particularidad de la situación de la COVID-19 y las medidas de respuesta, incluso en los portafolios de los bancos multilaterales de desarrollo, para evitar que las rebajas de la calificación crediticia generen un efecto procíclico, suponiendo un agravamiento adicional de esta situación”, refiere la declaración.

Se contempla apoyar la iniciativa lanzada por el Club de París y el G20 para el establecimiento de un marco común para la negociación coordinada de tratamientos de alivio de deuda, con el fin de que dicho marco permita dar una respuesta adecuada a nivel global a las situaciones de sobreendeudamiento derivadas de la pandemia del COVID-19. Adicionalmente, estudiar mecanismos que promuevan la sostenibilidad de la deuda de los países de renta media.

Por último, van a instar a que los esfuerzos económicos y financieros para mitigar la actual crisis sean encaminados a una transformación sistémica que afronte los principales retos globales como el cambio climático, la desigualdad social, y la disrupción tecnológica, aumentando significativamente la inversión en ciencia, tecnología e innovación (CTI), al igual que apoyar las inversiones en infraestructura sostenible, inclusiva y resiliente y prevenir la aparición de crisis similares mediante el fortalecimiento del multilateralismo y la cooperación en el espacio iberoamericano.

Los ministros de Economía y Hacienda debatieron sobre las necesidades financieras de la región –la más afectada del mundo por la pandemia–, el equilibrio entre ingresos y gastos, y la sostenibilidad de la deuda pública.

En el diálogo también participaron representantes de organismos multilaterales: el director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Alejandro Werner; el vicepresidente de países del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Richard Martínez, y el vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Carlos Felipe Jaramillo.