Pacientes dominicanos: un mercado de interés para hospitales de renombre en Estados Unidos

La paciente llevaba más de un año buscando una respuesta al porqué sentía que su cabeza iba a estallar por el dolor. Llamaba a su neuróloga en momentos de angustia, y esta llegó a contestarle con resignación: “No sé qué decirte”.

Las respuestas que no encontró en la República Dominicana las halló en Miami, Estados Unidos, donde determinaron lo que padecía y el tratamiento correcto. Así pasó a ser una más de los dominicanos que viajan a ese país buscando escalar en su atención, y a los que hospitales estadounidenses les interesa captar mediante su promoción local.

Centros de salud de los Estados Unidos con alta valoración en los rankings hospitalarios, como Cleveland Clinic, NewYork-Presbyterian Hospital, Baptist Health y Hospital for Special Surgery (HSS), cuentan con representación local y se publicitan a través de las redes sociales, vallas publicitarias, patrocinios, congresos médicos, seminarios digitales y eventos caritativos, entre otros.

Tres de estos centros reportan a Diario Libre que los dominicanos están entre sus principales pacientes internacionales. De hecho, el HSS informa que ocupan el primer lugar en la nacionalidad que más volumen de pacientes internacionales registra en el hospital.

Además, el HSS se va más allá, y brinda asistencia médica y patrocinio a la Liga Nacional de Baloncesto y al equipo de béisbol Leones del Escogido, y auspicia eventos deportivos.

El Baptist Health, que ofrece una amplia gama de servicios médicos que incluyen cáncer, neurociencia, medicina cardíaca y vascular, deportiva y ortopedia, lleva 15 trabajando con la República Dominicana y cuenta con una oficina en Santo Domingo. En el Caribe también tiene presencia en Bahamas, Islas Caimán e Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

Estos centros cuentan con representantes o embajadores locales que orientan a los pacientes interesados. Entre los beneficios que les ofertan están la coordinación de todo el proceso de atención médica, desde las citas hasta la asistencia de intérpretes. Algunos se vinculan con la reserva del hotel y el transporte.

“Mi labor como representante local es lograr que los pacientes experimenten confianza en el cuidado de su salud y mitigarles las ansiedades que surgen a causa de sus dolencias, además de proveerles todas las informaciones relacionadas a sus procedimientos”, explica Julieta Javier, embajadora de Cleveland Clinic.

Cleveland Clinic es un centro que U.S. News & World Report frecuentemente califica como uno de los mejores hospitales de los Estados Unidos, y ha sido catalogado como número uno en cardiología y cirugía cardíaca desde 1995. Tiene instalaciones en Ohio (sede central), Florida, Las Vegas, Canadá, Abu Dhabi y próximamente Londres.

Javier recuerda que los primeros promotores de Cleveland Clinic en la República Dominicana fueron médicos criollos que realizaron sus especialidades en ese centro de salud.

Pero no todos se asisten por un representante. Hay quienes optan por buscar de su cuenta un hospital que les convenga para viajar a consultarse, ya sea apoyándose en un seguro médico internacional o costeando los gastos con sus ahorros, como hizo la paciente que viajó a Miami, que prefiere reservar su nombre.

“Los doctores que me atendieron (en la República Dominicana) fueron y son doctores buenos; no te voy a decir que son doctores malos. Que se nublaron en cuanto a mi caso, no sé cuál fue la razón”, dice la señora a Diario Libre.

Ella recuerda que, antes de decidir atenderse en los Estados Unidos, visitó a al menos cinco neurólogos, tres reumatólogos y dos hematólogos locales. Solo en cinco meses gastó casi medio millón de pesos, cubriendo su seguro médico algunos procedimientos.

El diagnóstico que le dieron en Miami fue una embolia cerebral y le asignaron un tratamiento que hoy mantiene. El doctor le explicó que pudo incidir el estrés laboral acumulado y que explotó en su organismo desde 2015, año en que sufrió el primero de dos ACV, con 44 años de edad, y cuando comenzó a sufrir de dolores de cabeza desesperantes y varios infartos.

El médico estadounidense le dijo que en la República Dominicana le habían hecho los estudios necesarios para su condición –aunque los equipos no eran de buena calidad-, y solo faltaban unas pocas evaluaciones que lo llevaron a ese diagnóstico.

“Solo por un análisis de sangre nos cobraron como 400 y pico de dólares”, recuerda la paciente, que no contaba con seguro internacional cuando viajó a los Estados Unidos.

“Hay muchas cirugías, francamente, que la tecnología en República Dominicana no las soporta”

Emil Calcaño Representante del Hospital for Special Surgery

Pacientes internacionales con sangre dominicana

Desde Nueva York, el dominicano Emil Calcaño le dice a Diario Libre a través de una videollamada, que sus compatriotas ocupan el primer lugar de nacionalidades en la lista de pacientes internacionales del Hospital for Special Surgery (HSS), seguidos por residentes en los Emiratos Árabes Unidos.

Este es un hospital ubicado en Nueva York que se especializa en cirugía ortopédica y en el tratamiento de afecciones reumatológicas. Es considerado número uno en su área por U.S. News & World Report. Al año realiza más de 37,000 cirugías y recibe a más de medio millón de pacientes.

Tiene siete años desarrollando formalmente programas de captación y apoyo en la República Dominicana, mercado que comparte en Latinoamérica con Guatemala, Ecuador y Perú.

Calcaño, quien es vicepresidente y jefe de Mercadeo Deportivo y Desarrollo de Negocios y Pacientes Internacionales del hospital, reporta que en el HSS se realizan 600 cirugías ortopédicas a pacientes internacionales cada año. De estas, aproximadamente 100 son a dominicanos, siendo las más comunes las de medicina deportiva, como artroscopias de hombro y de rodilla, y en la columna. Otros 300 dominicanos también acuden anualmente al recinto para consultas.

“Hay ciertos factores que contribuyen a eso, principalmente el tiempo de vuelo de Santo Domingo a Nueva York es bastante corto, estamos hablando de tres horas y media”, dice Calcaño. Cita, además, que influye la diáspora dominicana que reside en Nueva York (superior al millón de personas), que hace que sus compatriotas se sientan identificados con la ciudad.

Calcaño reconoce que los servicios médicos en los Estados Unidos son costosos, si se compara con los precios en Latinoamérica. “Una cirugía de ortopedia, vamos a decir de rodilla, puede costar alrededor de 25 mil dólares, pero si el paciente tiene cobertura internacional, una gran parte de eso está asegurada por el asegurador”, comenta.

Las primas internacionales varían dependiendo la aseguradora, la edad del paciente y su estado de salud. Para enero de 2021, a un titular de 63 años, una empresa en la República Dominicana le cotizaba el plan más económico en US$4,483.30 al año y el más costoso a US$7,564.90.

Para una paciente de 25 años, otra compañía le cotizaba el más económico en US$927.68 y el más costoso en US$2,671.30.

“No distinguimos clases sociales, sin embargo, no deja de ser una realidad que las personas que poseen acceso a servicios médicos en el extranjero son aquellas con mayores recursos económicos”, dice a Diario Libre el doctor Galed Hakim, vicepresidente adjunto de Alianzas en Salud y Desarrollo del segmento de seguros de Baptist Health International.

“Todos nuestros centros están abiertos a pacientes internacionales, incluyendo el Miami Cancer Institute, el Miami Cardiac & Vascular Institute, el Miami Sports Orthopedics & Sports Medicine Institute, el Miami Neuroscience Institute, así como todos nuestros hospitales y centros de atención urgente”, dice Hakim.

Reporta que el Baptist Health International coordina aproximadamente 14,000 visitas anuales de pacientes de todas partes del mundo.

Alrededor de 10,000 también acuden anualmente a Cleveland Clinic Florida y Cleveland Clinic Ohio desde el Caribe, América Central y América del Sur, reporta Javier.

“Somos partidarios de que los pacientes reciban su tratamiento localmente. Sin embargo, en ciertos casos, el médico local refiere a pacientes a instituciones como Baptist Health”

Galed Hakim Representante de Baptist Health International

¿Competencia para centros dominicanos?

Los representantes de los centros estadounidenses que conversaron con Diario Libre coinciden en asegurar que estos hospitales no son una competencia para los centros y médicos dominicanos.

“No creemos ser competencia”, dice Hakim, quien ejerció como médico misionero en la República Dominicana. “Al contrario, consideramos que somos colaboradores”.

“Somos partidarios de que los pacientes reciban su tratamiento localmente. Sin embargo, en ciertos casos, el médico local refiere a pacientes a instituciones como Baptist Health por no disponer de los servicios o tratamientos más avanzados para tratar casos de alta complejidad”, agrega.

“Por lo general, observamos que nuestros pacientes internacionales, incluyendo los de República Dominicana, buscan atención en nuestros centros de excelencia para enfermedades y condiciones que requieren atención especializada, incluyendo distintos tipos de cáncer, enfermedades cardiacas, lesiones ortopédicas y afecciones cerebrales”, precisa.

Destaca que el Baptist Health también apoya al país a través de convenios, así como con cursos de capacitación, para contribuir a una mejora en la atención sanitaria en el país.

“Recientemente trabajamos con el Centro Médico Central Romana para implementar un programa de manejo de derrames cerebrales, utilizando un tratamiento que se llama activador del plasminógeno tisular (APT). Este proyecto actualmente está en curso y nos enorgullece poder asistir a la institución en disminuir la mortalidad en la región por este tipo de enfermedad”, dice.

Javier indica que Cleveland Clinic, como hospital de nivel terciario, se ocupa de pacientes muy enfermos que necesitan atención avanzada y compleja.

“Nuestro interés es y será colaborar con los médicos dominicanos en todas las áreas, como la educación médica continua, asistirles en los desarrollos científicos, colaborar en los congresos de todas las sociedades médicas, oportunidad de segundas opiniones médicas, y mantener la cercanía con todos los especialistas del país”, dice.

“Hay muchas cirugías, francamente, que la tecnología en República Dominicana no las soporta”, observa Calcaño. “Y los médicos de nuestra institución también tienen un nivel de educación en varias situaciones que tienen más experiencia”.

Calcaño destaca que el HSS desarrolla jornadas médicas, como las que ha realizado con el Hospital General de la Plaza de la Salud para cirugías ortopédicas gratuitas a pacientes con bajos recursos económicos.

El HSS también ha encontrado un mercado en el país en el área deportiva. “Tenemos patrocinios con el Escogido, con la Liga Nacional de Baloncesto”, menciona Calcaño. “Hemos colaborado con el Comité Olímpico, somos el hospital oficial del Polo Challenge que pasa en Casa de Campo, hacemos varios golf par al día, estamos trabajando en un programa ahora mismo con Santo Domingo Country Club”.

El doctor Hakim comenta que, al final de cuentas, el paciente ve a sus médicos donde reside y puede solicitar la ayuda de un centro estadounidense cuando sea conveniente. Esto fue lo que hizo la paciente que viajó a Miami, desesperada por calmar sus fuertes dolores de cabeza. “Si no lo hubiese hecho, hoy no estuviera viva”, asegura.