«No todo el que diga Señor, Señor entrará al reino de los cielos», dice Wilson Camacho

«No todo el que diga Señor, Señor entrará al reino de los cielos». Con este pasaje bíblico el titular de la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa (Pepca), Wilson Camacho, reprochó el hecho de que los implicados en el caso Coral utilizaron la fe para lavar dinero de corrupción.

Durante su intervención en el conocimiento de la solicitud de medida de coerción, Wilson Camacho, aseguró que la supuesta red de corrupción utilizó «el pueblo de Dios como fachada» para enriquecerse a cuesta del erario publico.

Consideró que esto es una maniobra propia del crimen organizado para disfrazar operaciones de lavado de activos, a través de objetivos nobles.

En la supuesta red de corrupción utilizada para distraer fondos públicos utilizando cuerpos especializados de seguridad de órganos castrenses y de la Policía Nacional, figura como principal imputado el mayor general Adán Benoni Cáceres Silvestre.

También está imputada la pastora Rossy Guzmán Sánchez, el coronel Rafael Núñez de Aza, supuesto cerebro financiero de la red; además, el teniente coronel Raúl Alejandro Girón, el cabo policial Tanner Flete Guzmán (hijo de la religiosa) y el sargento Alejandro Montero Cruz.

Contra el grupo, apresado hace once días durante la Operación Coral, el Ministerio Público está pidiendo que se les dicte un año prisión preventiva.

El órgano acusador les imputa los delitos de asociación de malhechores, estafa contra el Estado dominicano, coalición de funcionarios, falsificación de documentos públicos, lavado de activos provenientes de actos de corrupción y, además, porte y tenencia ilegal de armas de fuego.