Nacionales

Los Exatec dominicanos y el desarrollo nacional (1 de 2)

El presente escrito me sirve para retomar la serie de artículos que desde agosto del 2017 estuve publicando cada viernes en este medio digital.

El 5 de enero de 2023 sufrí un ataque cerebrovascular que me impidió continuar escribiendo mi artículo semanal el cual espero, Dios mediante, podré continuar produciendo de manera ininterrumpida.

La sigla Exatec se utiliza para denominar a los egresados del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, ITESM, que hayan obtenido un título de uno de los distintos niveles educativos que ofrece el ITESM, popularmente conocido como “el Tec de Monterrey”.

En nuestro país existe desde el año 1989 una Organización llamada Exatec Dominicana, que fue fundada gracias al liderazgo, vocación de trabajo y solidaridad humana de ese dominicano ser humano excepcional llamado Miguel Gil Mejía, graduado con honores en la carrera de Ingeniería Civil del Tec de Monterrey.

Estamos escribiendo estas líneas acompañando la idea de varios Exatec de la Asociación que de manera genuinamente orgánica han querido testimoniar esta experiencia de un grupo de dominicanos que un día decidimos explorar nuevas tierras en busca de la savia del conocimiento tecnológico al final de una “Era” de encierro intelectual.

Dicho libro recoge las semblanzas de 75 de los miembros de Exatec Dominicana que voluntariamente asumieron compartir parte de sus datos personales con el país.

El lanzamiento del libro se efectuó el 5 de noviembre de 2023 en la Casa de España, teniendo de invitado de honor al Licenciado Bernardo Vega, quien, siendo funcionario de la Corporación de Fomento Industrial, CFI, participó en la creación del Programa de Becas de la CFI, tal como él testimonia en el primer tomo de su autobiografía, “Intimidades de la Era Global”. 

Ese programa de becas que permitió que muchos de nosotros pudiéramos estudiar en el ITESM. Esos somos hoy muchos de los Exatec dominicanos.

El fecundo programa de becas creado por la Corporación de Fomento Industrial, CFI a finales de 1962 fue gestado siendo presidente de esa institución el señor Manuel Enrique Tavares Espaillat, primer ingeniero industrial de República Dominicana, quien se formó en el extranjero, en Yale University, pues en esa época de sus estudios universitarios, aquí no se impartía la carrera de ingeniería industrial.

Las becas de Fomento iniciaron su implementación en el gobierno de Bosch en 1963, y las continuaron todos los gobiernos sucesivos hasta que fueron eliminadas en 1966 por Balaguer cuando la casi totalidad de los becarios habíamos aprobado gran parte del pensum de las materias de nuestras profesiones. Por tanto pudimos iniciar nuestro retorno al país, ya graduados, en el 1967.

En adición al programa de becas de Fomento, en la década de los 60, el Gobierno Central creó un plan de becas administrado por la Secretaría de Relaciones Exteriores, los puestos de secretarios de las embajadas se convirtieron en becas.

Con ese plan estudiaron en España Fradique Lizardo, folclorista y antropólogo; y Mike Mercedes pionero de la gastronomía industrial dominicana. Entre los que estudiaron en Brasil destacaron el arquitecto Manuel Valverde Podestá, quien dejó como legado el diseño del Jardín Botánico Nacional José María Moscoso. En el área de Sociología se formó el Lic. Radhamés Mejía, dedicado por muchas décadas a la Educación Superior, desempeñándose por varios periodos como vicerrector de la PUCMM. Con fondos internacionales se crearon becas para estudiar en (CAAM) Mayagüez, destacándose los ingenieros Rafael Menicucci y Abraham Selman Hasbún.

Con las becas del Gobierno central estudiaron sociología en Chile los prestigiosos José del Castilo, intelectual columnista de varios diarios y revistas nacionales; Emmanuel Castillo sabio analista político, hoy día director del periódico La Información, decano de los diarios de Santiago y del Cibao y  también Orlando Alvarado, recientemente fallecido

En reconociendo al rol del Licenciado Vega en la creación de ese programa de becas de Fomento, los Exatec le solicitaron testimoniar ese pionero programa escribiendo el prólogo del libro Semblanzas de los Dominicanos que Estudiaron en el Tecnológico de Monterrey.

El exitoso lanzamiento del libro ha servido de acicate para hacer un relanzamiento y renovación de la Asociación Exatec Dominicana que servirá para que la figura de Miguel Gil Mejía sea ubicada en el alto sitial que le corresponde.

A sabiendas de qué los becarios de la Corporación de Fomento Industrial guiados por Gil Mejía decidieron poner en práctica su espíritu de solidaridad para ofrecer a otros jóvenes dominicanos la oportunidad de que a ellos también se les facilitara estudiar en el Tec. Por ello la Asociación Exatec Dominicana creó su propio plan de becas con aportes económicos de sus miembros, también recaudando fondos mediante la realización de eventos cuya recaudación neta se dedicaba a pagar las colegiaturas, los gastos de viviendas, alimentación y libros de texto de los nuevos becarios en Monterrey. Además este plan recibió el apoyo y contribución del propio Tec y el Ministerio de Educación Superior de nuestro país.

jpm-am

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