Montes de Oca: “Espero que este resultado ayude a cambiar el fútbol en RD”

Ángel Montes de Oca le tomó cuatro segundos ejecutar una jugada que lo eternizó y que puede cambiar el rumbo sin brújula que había transitado el fútbol dominicano. Era el minuto 10 en el Estadio Olímpico Metropolitano de San Pedro Sula, Honduras, cuando se escapó, Israel Boatwright, que sacaba desde el lateral izquierdo, lo vio, le envió un pase que recogió de rebote, controló la pelota con la punta del pie derecho para pasar sobre el defensa jamaiquino y golpear antes de que llegará otro defensor para enviar el balón a la portería.

Fue el 1-0 que dio el pase a la selección dominicana sub-20 a su primera Copa del Mundo. En el partido anterior, donde se remontó a El Salvador (4-5), marcó un doblete, incluyendo el de la igualdad a cuatro, y en la semifinal frente a Guatemala por el boleto olímpico tuvo la asistencia para el gol del descuento.

La Concacaf lo eligió en el 11 estrella del torneo que concluyó el domingo en Honduras y a los 19 años el futuro de este mediocentro con olfato goleador promete lejos de las aguas caribeñas.

“El grupo nuestro es muy bueno. No te voy a decir que sabíamos que íbamos a ganar todo, pero sabíamos que estábamos jugando bastante bien. Nuestro primer sueño era clasificar al Mundial,  fuimos con ese propósito. Vimos que se podía conseguir, no era fácil, pero sabíamos que se podía”, dice Montes de Oca tras un entrenamiento con el Cibao FC.

Nada cayó del cielo. Con ocho años, Montes de Oca se aficionó al fútbol viendo a Lionel Messi por la tele en San Juan de la Maguana, por allá por 2010 cuando el Barca de Guardiola arrasaba con todo. Se enroló en el club Wildamy FC, que opera en el estadio municipal, y en 2014, cuando aterrizó la FB Escola en Santo Domingo, hizo una segunda prueba que le mereció una beca tras impresionar al entonces director, Aleix Gibert.

Una puerta que lo llevó a otro nivel, pero que requería un enorme sacrificio. Durante cuatro años (2014-2018) su padre, el médico Miguel Ángel Montes de Oca, lo recogía en el Colegio Evangélico Lucila Ruth a las 12:30. O su madre, la profesora de matemática Jesenia Genao. Iba al hogar, almorzaba, tomaba el autobús a la 1:45 que salía de San Juan para llegar a la avenida 27 de febrero con Luperón a las 4:30 y caminar rápido hasta donde funcionaba la academia del FC Barcelona, en la zona industrial de Herrera.

Tomaba dos horas de prácticas (5-7 pm), tres veces en la semana, al salir a velocidad, sin ducharse, para tomar el último autobús que salía a San Juan (7:45 pm) y llegar a casa a las 10:30. Los sábados tocaba partido y el viaje era en la mañana, unos pasajes que cubría la academia del club español. Con ellos viajó a Barcelona en 2018 a jugar la Mediterranean International Cup.

Sus habilidades con el balón también les facilitaron una beca para concluir el último año en el Ergos Billingual School en Santo Domingo y al concluir su etapa en el ya Barca Academy pasó al Nacional FC de Pedro Núñez, con el que disputó el torneo nacional sub-18 en 2020. Allí fue máximo goleador, Jugador Más Valioso y abrió los ojos a Walter Benítez, que daba forma a la preselección sub-20.

En febrero, el Cibao FC le dio su primer contrato profesional y ya acumula sus primeros minutos, con opciones para sumar tiempo en cancha en la liguilla que arranca este fin de semana.

“En Honduras había muchas personas del fútbol internacional. Espero que lleguen ofertas para el extranjero, es uno de mis sueños, ya sea Europa o Estados Unidos”, dice Montes de Oca desde Santiago de los Caballeros, donde se integró a los entrenamientos al día siguiente de llegar desde Centroamérica.

“Esto ya es un gran logro que empieza a cosecharse, que los niños que les guste el fútbol que vea que aquí se puede jugar. Yo pequeño me decían que mejor me ponga a jugar pelota, yo pienso que con esos logros que se consigue de a poco que los niños vean que hay posibilidades”, comenta el central, que no consume horas en su móvil estudiando a jugadores de su posición como Sergio Busquet, Lukas Modric, Toni Kross y Kevin De Bruyne.

Cuenta Montes de Oca que el triunfo sobre Jamaica costó digerir, puesto que el objetivo principal era clasificarse al Mundial. A su juicio, no fue sino en el medio tiempo ante Guatemala, cuando perdían 0-2, que el grupo retomó el enfoque y entendió que tenían de frente una enorme oportunidad ante un rival que se había adelantado al aprovechar dos errores.

“Nuestro sueño era el Mundial. Pero no nos conformamos. Cuando clasificamos al Mundial estábamos ok, logramos el objetivo, pero quedaba otro. El partido contra Guatemala íbamos debajo 0-2, quien vio el partido notaba que estábamos jugando no mal, pero no con la misma gana del objetivo que teníamos. Cuando nos vimos perdiendo como que chocamos con la realidad, dijimos, no, ahí, nos activamos, dimos el 100. Despertamos de la celebración en el segundo tiempo. Nos hablamos, despertamos, no lo íbamos a dejar pasar”

Vislumbra un futuro cercano donde los niños de San Juan, que insiste abunda el talento, tengan más facilidades para jugar, más utilería y mejores facilidades para los entrenadores.

Ya cursó el primer cuatrimestre en la UASD, pero no ha tomado la decisión de cuál carrera estudiaría.