Mercados de alimentos de Santo Domingo trabajan a ritmo reducido desde el Viernes Santo

Los mercados de alimentos de Santo Domingo han visto una reducción en su ritmo de trabajo a partir del Viernes Santo, luego de haber recibido de lunes a jueves un flujo de personas igual o mayor al que recibían antes de Semana Santa.

Durante los primeros cuatro días de la Semana Mayor, las labores fueron iguales que siempre, con la diferencia de que registraron ventas más altas. A partir del Viernes Santo, el ritmo de trabajo y el flujo de personas se vio reducido debido a que muchos comerciantes y compradores tomaron el día y el fin de semana para descansar.

Este domingo 4 de abril, el Mercado Nuevo de la avenida Juan Pablo Duarte comenzaba a exhibir un ritmo más cercano al habitual, pero todavía menor. En las afueras, una cantidad considerable de personas rodeaba pilas de ropas que estaban a la venta.

Dentro del mercado, tiendas de comestibles atendían a personas interesadas en comprar embutidos, enlatados, pescado, arroz, entre otros. Estos comercios acotaban ambos lados de los pasillos que desembocan en el área donde se encuentran la mayor parte de las mesas y almacenes del mercado. De estos últimos, la mayoría se veían cerrados pero los que sí abrieron registraban mucha actividad.

Según Juan Pichardo, un comerciante de vegetales, los almacenes estaban agitados precisamente porque los clientes que fueron se concentraron en los pocos que abrieron.

Fernando Araujo, encargado del almacén Casa Domingo, dice que trabajaron toda la Semana Santa y atendieron a mucha gente. Cuenta que no se vio afectado por la reducción de ritmo que trajo el Viernes Santo y que sería incapaz de quejarse de las jornadas de jueves a sábado: “En las ventas nos fue súper bien”.

Según Araujo, las ventas durante la Semana Mayor son superiores incluso a las de diciembre, debido a que la gente asiste a comprar los ingredientes para hacer habichuelas con dulce. Fueron muy buenas las ventas de los ingredientes del postre que tradicionalmente se come en esta época, como habichuelas, leche, galletas, azúcar y especias.

Además, como es tradicional no comer carne en Viernes Santo, vendió mucho arenque y bacalao. “Todo lo que tiene que ver con la comida de Semana Santa, la venta estuvo fenomenal”, dice Araujo.

En cambio, la actividad de las mesas fue menor. Cerca de la mitad estaban vacías y desatendidas. Muchas de las que sí exhibían mercancías, lo hacían en pequeñas cantidades. No obstante, funcionaban en mayor número que los almacenes.

Luis Ramírez dice que esto es debido a que la mayoría de las mesas venden vegetales y sus dueños deben cuidar que no se echen a perder. Ramírez concuerda con que durante Semana Santa se vendió mucho y la cantidad de personas se mantuvo normal, sobre todo de lunes a jueves. “Casi todo se vendió bien”, dice Ramírez.

Ramírez fue uno de los que decidió no vender en Viernes Santo. Lo que más se vendió fue perejil, lechuga, papa, cebolla, ajo, tomate, ají.

En el Mercado Nuevo, algunos de los precios eran los siguientes: RD$70 la libra de habichuelas, RD$125 la libra de bacalao, RD$130 la libra de arenque, RD$200 la libra de canela, RD$5 un paquete de perejil, RD$20 la libra de papa, de RD$80 a RD$100 la libra de ajo y RD$30 la lechuga.

Por otro lado, el mercado que está en la calle Benito González veía una concentración de personas mucho menor. Los vendedores estaban colocados frente a diferentes locales, organizados detrás de mesas y sábanas sobre las que mostraban su mercancía. El espacio frente a ellos, dispuesto a ser ocupado por los compradores, estaba casi vacío.

Uno de los locales donde se observó más movimiento de clientes fue Plaza Los Campeones, donde se venden alimentos. Según Marcos González, esto ha sido solo después del Viernes Santo, día en que nunca laboran. En cambio, de lunes a jueves la concurrencia fue mayor.

“Vino bastante gente. No como años atrás, pero vino bastante gente. Antes de semana santa yo diría que estaba igual”, dijo.

González agregó que no hubo un aumento en el nivel de ventas del lugar. Lo que más vendieron fueron papas, plátanos, zanahorias, guineos, ajo y cebolla.

Denise Arismendi, en cambio, sí vio un alza en las compras. La gente se vía atraída, sobre todo, por los ingredientes para las habichuelas con dulce, como habichuelas, leche evaporada, leche de coco, canela, malagueta, entre otros.

En este mercado, las habichuelas costaban RD$75 la libra, de RD$40 a RD$60 la leche evaporada, RD$250 la libra de canela, RD$190 la libra de malagueta, RD$400 la libra de clavo dulce, de RD$60 a RD$125 la leche de coco.

Los plátanos se encontraban de RD$10 a RD$20, de RD$10 a RD$25 la libra de papa, RD$6 los guineítos, RD$100 la libra de ajo, RD$25 la libra de cebolla, RD$ la libra de ají, RD$15 la libra de tomate y RD$20 la libra de zanahoria.