Lo revelado por Raúl Alejandro Girón Jiménez sobre cómo operaba el entramado en caso Coral

El mayor del Ejército Raúl Alejandro Girón Jiménez reveló este jueves cómo operaba el entramado en el caso Coral, que salpica a Adán Benoni Cáceres, exdirector del Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep).

Girón Jiménez se desempeñaba como encargado de nómina en Politur, hoy Cuerpo Especializado de Seguridad Turística (Cestur), institución a la cual llegó Rafael Núñez de Aza, como auditor del entonces director Financiero, de quién aún no revela el nombre.

Ambos le informaron a Girón Jiménez, en un negocio ubicado en las avenidas Máximo Gómez y 27 de Febrero, del Distrito Nacional, que se cambiaría la dinámica del trabajo de la nómina, la cual consistía en cancelar personas, pero no reponerlas.

Con el dinero sobrante se buscó a alguien más, específicamente a Erick Brea Rosario, a quien se le depositaría el dinero de pago de nómina de quienes no fueron repuestos. Reveló que el dinero era tanto, que, en una ocasión, a principios de 2005, Brea Rosario retiró del Banco de Reservas 700,000 pesos.

Sin embargo, para evitar sospechas, se tuvo que buscar a más personas para tales fines, las cuales no laboraban, pero cobraban una parte del dinero y el resto se repartía entre los integrantes del entramado.

Luego, desde 2017, se empezó a vender especialismos a los agentes de la Policía Nacional, según la confianza de que tenga esa persona con el entramado. De este dinero dijo que el Ministerio Público no tenía conocimiento.

Una persona podría cobrar 250,000 pesos mensuales y otros 25,000, haciendo lo mismo. La venta de especialismos consistía en que la persona que quería cobrar un dinero superior, debería depositar un adelanto de hasta tres meses del dinero que iba a recibir.

¿Cómo se mantuvo el entramado durante los cambios de director?

Girón Jiménez que los directores del Cestur eran “comprados” por Núñez de Aza, quien los esperaba con unos “milloncitos” en su despacho. Hubo quienes recibieron hasta 10,000,000 de pesos.

Pero, además, los enviaba a una concesionaria de vehículos en la avenida Núñez de Cáceres para que elijan el vehículo que quisieran. Esto, para que, una vez se vayan de la institución, no levanten sospechas de que salieron del Cestur con un vehículo de lujo, que contrasta con su sueldo.

Girón Jiménez se ganó la confianza de Núñez de Aza, convirtiéndose en su asistente, y le manejaba otros asuntos, además de la nómina en Cestur. Dijo que la cantidad de dinero era tanto, que se tuvo que buscar a más personas porque él, Girón Jiménez, no daba abasto para manejar esa cantidad de pesos el Cestur y el Cusep.