La pregunta que se hacen familiares de la pareja de evangélicos que mató la Policía

El padre y el tío de la joven Elisa Muñoz Marte, quien murió anoche junto a su esposo Joel Díaz, por disparos de agentes de la Policía Nacional en Villa Altagracia después de participar en un culto religioso, se preguntaron: ¿dónde están los supuestos delincuentes con quienes confundieron a mi familia?

“A las autoridades que digan cuál era motivo por el que estaban buscando a las personas con quienes confundieron a nuestras familias para acribillarlas. Porque de la manera que se hizo, es bueno saber ahora qué esos supuestos delincuentes habían hecho, a quién mataron, qué robaron”, externó Ronny Muñoz, tío de Elisa.

“Se supone que de la manera en que ellos procedieron contra nuestra familia, era porque a esas personas las estaban buscando para matarlas”, dijo entre lágrimas Ronny, al dudar del proceder de los agentes.

Mientras, Marino Muñoz, padre de Elisa, dijo entre lágrimas que recientemente viajó desde los Estados Unidos para participar en el matrimonio de ella y hoy tuvo que volver para “enterrarla”, por la inseguridad del país.

“Dónde está el supuesto carro que ellos (los agentes de la Policía) venían siguiendo. Me imagino que ellos tenían que tenerlos ubicados por algún lado”, se quejó el dolido el padre.

Dijo que los dos acompañantes de su pariente sobrevivieron al ataque de “cerca de 70 disparos”.

Lamentó que la Policía Nacional diga una cosa al pueblo y la realidad sea otra.

Marino Muñoz, lleno de lágrimas, recordó el fuerte amor que le une a su malograda hija. Narró que ella era su amiga y su confidente. “Ella fue mi primera hija y no es fácil para un ser humano”, manifestó.

Marino Muñoz espera que en la República Dominicana se produzca un cambio y que este caso ponga la tapa a la “farsa” que se vive con la Policía Nacional.

Los residentes en el sector Cuesta Linda, donde vivía la pareja, están consternados y esta noche harán una vigilia en reclamo de justicia.

Los cuerpos serán entregados a la familia este jueves, para su velatorio.