Juez ordena levantar el bloqueo del puente que conecta a Canadá con Estados Unidos

Un juez de Canadá ordenó el viernes a los manifestantes que se encuentran en el puente Ambassador, en la frontera con Estados Unidos, que pongan fin al bloqueo que desde hace cinco días ha interrumpido el tránsito de bienes entre ambos países y ha obligado a la industria automotriz de ambos lados a reducir la producción.

Se desconoce de momento cuándo o si se enviarán policías a retirar a los manifestantes, que estacionaron sus camiones y otros vehículos en protesta contra las restricciones impuestas en el país por la pandemia.

El magistrado presidente Geoffrey Morawetz, del Tribunal Superior de Ontario, dijo durante una audiencia virtual que la orden sería efectiva a partir de las 7:00 p.m. a fin de dar a los manifestantes tiempo para que se retiren.

La administración del primer ministro Justin Trudeau le aseguró al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en una conversación telefónica que su gobierno va a poner punto final al bloqueo del puente Ambassador, que une la localidad canadiense de Windsor con la estadounidense Detroit.

“Para que no nadie se equivoque, la frontera no puede seguir cerrada y no lo estará”, declaró Trudeau en una rueda de prensa posterior a la llamada.

El primer ministro advirtió de que “todas las opciones están sobre la mesa, porque estas acciones ilegales tienen que terminar y van a terminar”.

En ese sentido, la presencia policial ha aumentado en Windsor, a donde han llegado un gran número de agentes, según medios locales.

En paralelo, los hospitales de Windsor se han declarado en alerta ante la posibilidad de que se produzca un “código naranja”, que es cuando hay un elevado número de víctimas.

La provincia canadiense de Ontario declaró hoy el estado de emergencia por el bloqueo del puente Ambassador y la ocupación del centro de Ottawa por parte de los camioneros antivacunas.

El bloqueo del puente Ambassador, así como de otros dos cruces fronterizos en el centro y oeste de Canadá, está causando graves prejuicios económicos a sectores claves de la economía de los dos países como el automóvil, la manufactura industrial y la agricultura.