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Reservistas de las FDI acuden en masa a la frontera con Gaza mientras Israel se prepara para una invasión terrestre

(CNN) — Las señales de la movilización masiva de Israel para una posible invasión terrestre de Gaza están por todas partes.

Las carreteras están sembradas de vehículos militares —camiones llenos de munición, vehículos blindados de transporte de tropas y tanques—, así como de automóviles civiles y autobuses repletos de reservistas que se dirigen a las bases para entrenarse y prepararse para la siguiente fase de la respuesta israelí a los ataques terroristas de Hamas. Una formación de vehículos blindados de transporte de tropas permanece inmóvil en un campo, frente a Gaza, que se encuentra a solo 10 kilómetros de distancia. Cerca de allí, los cañones de artillería lanzan constantes golpes sobre Gaza.

Este es un país en pie de guerra.

En una base militar a 20 kilómetros de la frontera con Gaza, miles de reservistas inundan una estrecha carretera de dos carriles. Responden a la llamada de Israel a más de 300.000 reservistas —una de las mayores movilizaciones de la historia de la nación— después de que el primer ministro Benjamin Netanyahu advirtiera que su país «contraatacará con una fuerza y un alcance que el enemigo… nunca ha conocido». En un momento dado, la carretera parece más bien un aparcamiento, ya que los voluminosos vehículos y camiones militares provocan embotellamientos.

La llamada a filas equivale a casi el 4% de la población de Israel. Y a pesar de tener una población 34 veces menor que la de Estados Unidos, la llamada a filas es casi igual al tamaño total de las reservas militares de Estados Unidos, que ascendían a 331.992 en agosto.

Tanques israelíes cerca de la frontera con Gaza, antes de una posible invasión terrestre, el 12 de octubre de 2023. (Crédito: Rönen Zvulun/Reuters)

Tanques israelíes cerca de la frontera con Gaza, antes de una posible invasión terrestre, el 12 de octubre de 2023. (Crédito: Rönen Zvulun/Reuters)

Pero más allá de la escala de la convocatoria, los reservistas dicen que son las emociones que impulsan la movilización lo que hace que esta sea diferente. La brutalidad de los atentados terroristas de Hamas del pasado fin de semana —y las historias de horror de los civiles que murieron durante la infiltración de Hamas en los días posteriores— han dejado una huella indeleble en la conciencia pública israelí.

«He estado en todas las campañas en los últimos 30 años; nunca, nunca ocurrió algo como esto», dice Arnon Kamil, un reservista israelí de 62 años.

«Cada persona en Israel ha perdido a alguien. Cada persona…», dice Kamil, con la voz quebrada por la emoción.

Israel sigue conmocionado por el ataque. Militantes de Hamas fuertemente armados cruzaron el sábado la frontera fuertemente fortificada y mataron al menos a 1.200 personas en varios kibutzim israelíes. Días después del atentado, aún no se conoce el alcance de sus horrores.

Este jueves por la noche, la oficina de Netanyahu hizo públicas «horribles fotos de bebés asesinados y quemados por los monstruos de Hamas». Tres fotos mostraban a dos bebés cuyos cuerpos habían sido quemados hasta quedar irreconocibles y el cadáver de un tercer bebé manchado de sangre.

«Es un momento muy emotivo», dice Or Levi, otro reservista. «Cuando ves niños, niños que mueren, y secuestros, es como un animal, no es…», dice al tiempo que se le va la voz.

Aunque hay algunas exenciones, todo ciudadano israelí mayor de 18 años está obligado a servir en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Al terminar el servicio, muchos realizan largos viajes al extranjero, una especie de rito de iniciación. Pero desde el fin de semana muchos israelíes que viven en el extranjero se apresuraron a volver a casa para asistir a funerales, consolar a sus familias… o prestar servicio.

«La generación nacida después de la guerra de Yom Kippur nunca ha visto algo así», dice Guy, un joven de 30 años que trabaja en ciberseguridad en Londres y que regresó a Israel este miércoles para ser reservista militar. CNN no utiliza su apellido por motivos de seguridad. Seis de sus amigos asistieron al festival de música Supernova que fue objetivo de militantes de Hamas. Desde entonces se ha confirmado la muerte de dos de ellos.

Los nacidos después de la guerra de Yom Kippur, dice, «han tenido la oportunidad de creer en la paz y en la solución de los dos Estados… crecimos con eso… La gente que va a estos festivales participa como ciudadanos del mundo que esencialmente solo quieren celebrar la vida».

La silueta de un soldado israelí en una carretera cerca de la frontera con Gaza, el 12 de octubre de 2023. (Crédito: Rönen Zvulun/Reuters)

La silueta de un soldado israelí en una carretera cerca de la frontera con Gaza, el 12 de octubre de 2023. (Crédito: Rönen Zvulun/Reuters)

Michael, otro reservista con el que habló CNN cerca de una base militar en el sur de Israel, dijo que había vuelto a casa para prestar servicio.

«Estuve en Ámsterdam… hasta el lunes por la mañana. Vine aquí, ya sabes, para (volver) al ejército para luchar contra esos b*****dos», dice Michael, que trabaja como conductor de ambulancias.

Michael, que no quiso compartir su apellido, dijo que su familia vive en el kibutz de Re’im, donde militantes de Hamas mataron a cuatro personas. «Esto es indignante», dice Michael. «El sentimiento es tremendo. Es insoportable».

No está claro si Israel planea lanzar una posible incursión terrestre en Gaza, ni cuándo. Muchos de los reservistas con los que habló CNN dijeron que recibirían entrenamiento antes de cualquier despliegue. Pero ninguno parecía dudar de adónde serían enviados finalmente.

Christian Edwards, Niamh Kennedy y Lianne Kolirin, de CNN, contribuyeron con sus informes.

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