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¿Qué es el lenguaje inclusivo y por qué importa?

(CNN Español) — Es probable que hayas escuchado o visto las palabras: elle, chiques, compañere, magistrade o todxs. Entre el rechazo rotundo de algunos sectores, y el impulso y apoyo por parte de otros, el llamado «lenguaje inclusivo» está en expansión.

«Lo más importante del lenguaje inclusivo es que incomoda y genera debate sobre cómo nos nombramos», señala Marina Abiuso, periodista feminista argentina.

La ONU lo define como la forma de expresarse oralmente y por escrito sin discriminar a un sexo, género social o identidad de género en particular sin perpetuar estereotipos de género. Algunos morfemas que se usan para este fin son la o ex y @ y el pronombre elle.

«El lenguaje inclusivo es importante para visibilizar que existen más realidades y se utiliza desde una perspectiva política para dar cuenta de una historia del patriarcado binario, de un binarismo sexual que en América Latina, sin duda, está impuesto por procesos coloniales», dice en entrevista con CNN Alba Rueda, activista trans de la organización Mujeres Trans Argentina. «Entonces nos encontramos con instituciones que solo reconocen derechos a varones y mujeres».

Español no binario

El lenguaje inclusivo en cuanto al género surgió como una técnica de autoexpresión lingüística ante la necesidad de las personas que no se identifican con los géneros sociales masculinos y femeninos, señala la investigación Una breve historia del español no binario, del sociolingüista Ben Papadopoulos.

«Estas innovaciones crean nuevas categorías en la gramática, asegurando la representación de cada persona. […] El español no binario también sirve para resolver el problema de no poder expresar la neutralidad en la lengua», se lee en el artículo.

Papadopoulos incluso pone un ejemplo práctico para exponer las limitaciones que existen en el español al nombrar las identidades: «hasta el término mismo no binario es binario en sí lingüísticamente (no binario o no binaria)«.

Además, explica que este sistema no permite casi ningún método para nombrar las identidades de género no binarias y asigna un valor por defecto al género masculino.

Pero el uso del lenguaje inclusivo no es algo nuevo, la investigación lo atribuye al activismo feminista global por lo menos desde 1970. De ahí que el morfema «e» fue propuesto originalmente en 1976 como una solución al problema del sexismo lingüístico, y la «x», considerada un método de neutralizar las distinciones de género por tachar las marcas de género en la lengua, en el 2000.

Una mujer grita consignas con un megáfono durante una marcha con motivo del Día Internacional de la Mujer en Quito, el 8 de marzo de 2024. (Foto: Rodrigo Buendía/AFP vía Getty Images).

Una mujer grita consignas con un megáfono durante una marcha con motivo del Día Internacional de la Mujer en Quito, el 8 de marzo de 2024. (Foto: Rodrigo Buendía/AFP vía Getty Images).

Milei y la prohibición del lenguaje inclusivo

El presidente de Argentina, Javier Milei, prohibió el uso del lenguaje inclusivo y todo lo referente a la perspectiva de género en la Administración pública, informó el portavoz de la Casa Rosada, Manuel Adorni el pasado 27 de febrero.

Para la periodista Marina Abiuso este anuncio tiene que ver con la postura ideológica no solo del presidente Javier Milei sino de todo el movimiento político de la derecha en el país, de La Libertad Avanza y de los principales aliados.

Abiuso detalla que, a su parecer, dichas medidas buscan un corrimiento de la atención de otros temas que son muy acuciantes en la realidad argentina, que está sufriendo una licuación de los sueldos muy importante, una inflación creciente, que en el primer mes del Gobierno de Milei alcanzó el 20,6%,  y la falta de llegada de apoyo a los comedores.

«Realmente es muy difícil no ver algo orquestado en los anuncios permanentes de este tipo, siempre relacionados con la agenda de las mujeres y de la diversidad, como si fuéramos la cortina de humo preferida», afirma Abiuso.

Alba Rueda, quien fue subsecretaria de Políticas de Diversidad, considera que la postura del Gobierno de Milei es un retroceso a los avances de la agenda política del país, ya que Argentina es pionera a nivel mundial en cuanto al reconocimiento del derecho de las personas a ser inscriptas en su DNI según como se autoidentifiquen, esto con la aprobación de la Ley de Identidad de Género en 2012.

«Lo que vemos es que hay un deterioro de la democracia, un ataque a las defensoras y defensores de los derechos humanos», sentencia Rueda. «La demagogia de decir cierro el Instituto contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), prohíbo el lenguaje inclusivo, es tomar la misma posición que él critica cuando habla de casta. Decisiones discrecionales, por fuera de la estructura republicana y democrática; además creando y profundizando la grieta», finaliza.

«Existimos porque resistimos»

Mientras que, para algunas personas el lenguaje inclusivo puede resultar «inútil», como lo declaró Pedro Álvarez de Miranda, miembro de la Real Academia Española (RAE), en una columna de El País en 2012: «Lo que resulta ingenuo, además de inútil, es pretender cambiar el lenguaje para ver si así cambia la sociedad».

Para otras otres es una forma de existir y resistir.

«El utilizar  esas palabras es una manera de reivindicar políticamente y de decir existimos porque resistimos y resistimos porque existimos, dice a CNN Bárbara Álvarado, activista y periodista trans mexicana. «Es un primer paso para hablar, participar y sentirse representadas, representades y representados en una democracia».

Bárbara, quien cuenta que ha sufrido críticas y burlas por su forma de vestir y expresarse que la llevaron en algún momento a autocensurarse,  señala que este tipo de lenguaje también es parte de un proceso pedagógico en el que tenemos que «desaprender» los discursos de la violencia machista y roles de género que se han normalizado.

Sus palabras resuenan en un país en el que, entre 2018 y 2022, se registraron 453 muertes violentas de personas de la diversidad sexual y de género , según el informe Los rastros de la violencia por perjuicio: violencia letal y no letal  contra personas LGBT+ en México, 2022.

«Creo que es importante que haya la perspectiva también escribiendo periodismo y  apareciendo en puestos profesionales en puestos importantes referentes que creo que es lo que nos falta mucho porque, digamos, yo no había visto a ninguna periodista trans hasta hace un año y en ese año que me vi reflejada dije:’ ok si hay camino y sí se puede’ «, afirma Bárbara.

La activista Alba Rueda coincide en que no se puede prohibir cómo hablar, no se puede prohibir  la libertad de expresión en las personas.

«Hay personas que sí lo necesitamos y no es indistinto. No se puede prohibir cómo hablar, no se puede prohibir  la libertad de expresión de las personas. Cuando se usa el lenguaje inclusivo no se está prohibiendo la capacidad de autonomía o reconocimiento de derechos, a diferencia de cuando se prohíbe el lenguaje inclusivo se restringen derechos. No es solamente un uso del lenguaje, sino también es una ecuación sobre los derechos humanos».

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