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Milei dice que podría llamar a un plebiscito para gobernar. ¿Qué es y qué tipos hay?

(CNN Español) —  El Gobierno del presidente de Argentina, Javier Milei, sufrió un revés este martes cuando la Cámara de Diputados no aprobó en lo particular y regresó a comisiones el polémico proyecto de Ley de Bases y Condiciones para la Libertad de los Argentinos, también conocida como «ley ómnibus» por el vasto número de leyes que incluye.

Tras el regreso del proyecto de ley a comisiones, Milei publicó un mensaje en su cuenta de X en el que afirmó: «Vamos a continuar con nuestro programa con o sin el apoyo de la dirigencia política que destruyó nuestro país», afirmó.

La frase volvió a poner en agenda una idea a la que el presidente había apelado durante la campaña electoral y en una entrevista reciente con LN+, en la que anticipó que en caso de que iniciativas como el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) fueran rechazadas por la Justicia o el Congreso, su Gobierno podría llamar a un plebiscito o consulta popular para gobernar.

¿Qué es una consulta popular?

La consulta popular, también llamada plebiscito, es un mecanismo constitucional que apela a la participación ciudadana para definir sobre un proyecto de ley en particular. Se encuentra en la  legislación nacional argentina en la ley 25.432.

Entre las disposiciones comunes de toda consulta popular, la ley estipula que la convocatoria deberá contener el texto íntegro del proyecto de ley o decision política de la cual es objeto, así como la pregunta a contestar, que solo admitirá respuestas por sí o por no.

«Dictada la convocatoria, todos los puntos sometidos a consulta popular deberán difundirse en forma clara y objetiva, por medios gráficos, radiales y televisivos», añade el Artículo 10, en el Título 3 de la legislación.

La ley hace una distinción importante para este tipo de mecanismo: la consulta popular vinculante y la no vinculante.

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Javier Milei, Presidente de la Nación de Argentina (Crédito: JUAN MABROMATA/AFP via Getty Images)

Consulta popular vinculante

La consulta popular vinculante solo podrá ser convocada por el Congreso de la Nación, y su convocatoria deberá ser tratada en una sesión especial y aprobada por el voto de la mayoría absoluta de los presentes en ambas cámaras. 

En estos casos, el voto de la ciudadanía será obligatorio y el resultado de dicha consulta será válido si se aprueba con el voto positivo de al menos 35% de los inscriptos en el padrón electoral. 

«Cuando un proyecto de ley sometido a consulta popular vinculante obtenga la mayoría de votos válidos afirmativos, se convertirá automáticamente en ley, la que deberá ser publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina dentro de los diez días hábiles posteriores a la proclamación del resultado del comicio por la autoridad electoral», agrega la legislación. 

Si un proyecto de ley se somete a una consulta vinculante y es rechazado, no podrá ser sometido a un mecanismo similar por los siguientes dos años. 

Además, el Artículo 40 de la Constitución Nacional, incorporado en 1994, da una prerrogativa importante a la Cámara de Diputados al poder convocar a una de estas iniciativas y a que, en caso de ser votada afirmativamente por la ciudadanía, la misma no podrá ser vetada por el presidente. 

Dado que el partido del presidente Milei es una de las fuerzas minoritarias en ambas cámaras del Congreso, la consulta vinculante sería políticamente improbable en la actualidad para el mandatario. 

Sin embargo, este miércoles el diputado Gerardo Milman, del partido PRO del expresidente Mauricio Macri, presentó a título personal un proyecto de ley para la convocatoria de una «Consulta Popular Vinculante» para poner en consideración de la ciudadanía la «ley ómnibus».

En los fundamentos del proyecto, Milman expresa: «Dejemos que la ciudadanía se exprese a pesar de que ya lo hizo en noviembre del año pasado. Si los legisladores estamos o no a la altura de las circunstancias lo debemos saber. Confiemos y permitamos que la ciudadanía se exprese, así tomaremos el pulso de la voluntad ciudadana y veremos si los legisladores estamos o no a la altura
de las circunstancias que la emergencia exige». Para que la iniciativa sea aprobada, Milman necesitaría una mayoría de los votos de sus colegas.

Consulta popular no vinculante

La consulta no vinculante es una prerrogativa del Poder Ejecutivo y su convocatoria debe hacerse a través de un decreto refrendado por todos los ministros del gabinete. Esta sería una opción con más posibilidades a la que podría apelar Milei.

Puede ser objeto de consulta no vinculante «todo asunto de interés general para la Nación, con excepción de aquellos proyectos de ley cuyo procedimiento de sanción se encuentre especialmente reglado por la Constitución Nacional, mediante la determinación de la cámara de origen o por la exigencia de una mayoría calificada para su aprobación», según la ley 25.432.

Además, en este tipo de consulta popular el voto de la ciudadanía no es obligatorio.

«Cuando un proyecto de ley sometido a consulta popular no vinculante, y obtenga el voto afirmativo de la mayoría absoluta de votos válidos emitidos, deberá ser tratado por el Congreso de la Nación, quedando automáticamente incorporado al plan de labor parlamentaria de la Cámara de Diputados», indica la legislación, finalmente.

Incluso en caso de ser aprobado por una mayoría, un mecanismo de este tipo tampoco parece que serviría al presidente Milei para avanzar en la «ley ómnibus». Sin embargo, podría funcionar como un indicador del apoyo ciudadano al proyecto del mandatario, al margen de los riesgos que supondría una derrota y del gasto en el que incurriría el Gobierno en un contexto de la búsqueda del «déficit cero».

El antecedente y sus diferencias con la actualidad

El antecedente inmediato en la historia argentina de un plebiscito no vinculante fue el convocado por el presidente Raúl Alfonsín en 1984, respecto de una propuesta de paz con Chile, referida a la cuestión del canal Beagle. 

La iniciativa del también dirigente del partido Unión Cívica Radical (UCR) era infrecuente, debido a que se estaba convocando a la ciudadanía a definir sobre un conflicto internacional, explica en un artículo la investigadora del Conicet María Cecilia Miguez. Alfonsín sí contaba con los mecanismos institucionales para firmar con Chile un acuerdo de paz, como lo hizo una vez que la ciudadanía aprobó la iniciativa por amplia mayoría. 

En ese caso, el presidente buscaba contar con el respaldo de la población en una materia sensible. En la actualidad, Milei buscaría con la consulta un mecanismo para sortear la oposición que encontró en un Congreso, en el que es minoría. 

 

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