Héroes anónimos que arriesgan su vida para salvar las de otros

Además de la hospitalidad y la alegría, otra de las virtudes que reconocen nacionales y extranjeros en la mayoría de los dominicanos es su vocación de servicio, aún arriesgando su propia vida, como lo hacen miembros de la Defensa Civil cada vez que deben entrar en acción para socorrer a la gente.

De los 10,518 miembros que en la actualidad tiene ese organismo, 10,068 son voluntarios, personas que solo por servir dedican su tiempo y esfuerzo a ayudar a otros. Solo 450 devengan un salario y cumplen un horario como lo exige la ley.

Esos hombres y mujeres, amparados en las leyes 61-13 que crea el Régimen de Voluntariado en el país y la 147-02 sobre Gestión de Riegos asumen deberes ciudadanos sin esperar a cambio ninguna remuneración.

Cada voluntario y empleado cuenta con un seguro de salud y de vida, este último pagado por el banco de Reservas que cubre atención a cualquier lesión que sufra cualquiera de sus miembros en el ejercicio de su labor. En caso de fallecimiento sus familiares más cercanos reciben los beneficios del seguro. En los últimos cuatro años no ha ocurrido ningún accidente en el que algún brigadista haya perdido la vida o resultara con lesiones en su cuerpo.

Casi todo el personal de la entidad ya fue vacunado y muchos participan en el plan de vacunación que realizan las autoridades en todo el país e incluso algunos de los locales de la Defensa Civil son utilizados como centro de vacunación.

El general de brigada Rafael Antonio Carrasco Paulino, director de la Defensa Civil desde febrero de 2017, escaló a la máxima dirección de la entidad luego de “foguearse” en varios cargos a los que había sido comisionado, entre ellos los comités de prevención, mitigación y respuesta, que son una instancia de toma de decisiones en las provincias encabezado por las gobernaciones.

“A partir de esa fecha ha sido una experiencia inolvidable porque uno tiene la oportunidad de servir, y otros venimos de una familia que le gusta servir sin esperar nada a cambio. Siempre pensé que como miembros del Ejército podríamos ayudar a la sociedad e hice cuatro proyectos: uno avícola, de piscicultura, invernadero y de bovino caprino”.

La preparación

Para exhibir con orgullo el uniforme naranja, como muchos lo hacen, y ganarse el respeto de la ciudadanía, hay que agotar un proceso de preparación que incluye disciplina como la de cualquier cuerpo armado.

Cada miembro debe tener una conducta de respeto y buena educación, respetuoso de las normas, pero además, debe participar en cursos de conocimiento general de qué es y cómo funciona la Defensa Civil, así como reforzamiento continuo del área en la que le toca desempeñar su labor.

Hay miembros con preparación académica como médicos, paramédicos, choferes, expertos en tránsito, abogados, ingenieros y otros profesionales que ponen sus conocimientos al servicio de la ciudadanía.

El general Carrasco Paulino informa que tienen una plataforma en la que son registrados todos los voluntarios, y que cuando se hacen los operativos se determina quiénes participarán y quiénes no y se rota el personal.

Explica que en los operativos, como el de Semana Santa, por lo regular se trabaja en 839 puestos en los que 12 brigadistas asumen el compromiso de dar asistencia a las personas que se desplazan por las carreteras y los que acuden a las playas, ríos y otros balnearios.

“Nosotros tenemos en cada uno de los puestos de socorro, personal capacitados, preparados. Tenemos médicos y paramédicos para esta jornada (la Semana Santa 2021) utilizamos 313 medios y paramédicos, ambulancias que son colocadas en lugares estratégicos”.

Cuentan con 9 embarcaciones, incluidas dos balsas donadas recientemente por la Armada, 35 buzos y 35 salvavidas y 15 ambulancia. También cuentan con varias unidades especializadas están siempre preparadas para servir como la de estructuras colapsadas y de buceo, entre otras.

En caso de que se requieran equipos como helicópteros se solicita directamente el Ministerio de Defensa o a la Fuerza Aérea, así como embarcaciones de gran escala a la Armada.

En la sede central

En las oficinas principales de la Defensa Civil, en la Plaza de la Salud, se concentran las principales actividades de la entidad, es aquí donde se guardan parte de los equipos y sobre todo desde allí funciona el Sistema Integrado Nacional de Información (SINI), el órgano rector de los servicios que se ofrecen.

Se trata de una moderna sala preparada con equipos de última generación hasta donde llegan informaciones de diversos tipos que son el insumo para la toma de decisiones en casos de emergencia como huracanes, terremotos y en tiempo de sosiego como fiestas de fin de año, Semana Santa y Día de la Altagracia.

En este centro todos los balnearios están georreferenciados en pantalla y es de libre acceso para cualquier ciudadano que quiera saber, en caso de esta Semana Santa, cuales balnearios están clausurados y cuáles disponibles con solo dar un click a la página www.defensacivil.gob.do.

Aquí también funcionan la central de radio, dormitorios para hombres y mujeres, aula para la enseñanza de los primeros auxilios, almacenes para los distintos equipos como los de buceo, extricación, motosierra, motobombas, entre otras.

Los recursos

Como toda actividad que mueve personal y equipos se requiere de recursos y la Defensa Civil no es la excepción. Como es una entidad dependiente financieramente del Ministerio Administrativo de la Presidencia, para los operativos necesita de su apoyo.

Por ejemplo, para el operativo “Compromiso por la Vida, Semana Santa 2021” se solicitó una partida de 7.5 millones de pesos al Ministerio Administrativo que son utilizados en alimentación para los brigadistas, dieta y otras necesidades.

Cuando los fondos no son desembolsados de inmediato, se hace uso de fondos del presupuesto asignado para el año y luego son repuestos los recursos. El presupuesto de la Defensa Civil es de 179.3 millones de pesos al año que se consumen en nómina, combustibles, pago de energía, de alquiler de algunas de sus oficinas, alimentación otras necesidades.

Para el director de la Defensa Civil el compromiso de cada uno de los miembros de la entidad es servir y hacerlo con amor, a sabiendas del peligro al que se exponen en algunas ocasiones y es por ello que al inicio de cada jornada “lo primero que hacemos es una oración, entregamos el operativo al Señor para que proteja a todos y así nos vamos a la calle”, concluye.