Empresa cuestiona se haya dado “riendas sueltas” al alquiler de patinetas en Ciudad Colonial

El representante de una empresa de renta de patinetas y motocicletas eléctricas cuestionó que se haya dado “riendas sueltas” a los proveedores de ese servicio en la Ciudad Colonial y qué motivó que el Ayuntamiento del Distrito Nacional suspendiera el uso de esos vehículos, afectando a quienes cumplen con todas las medidas de seguridad.

Miguel Isaac Ramírez, representante de la empresa Trikke RD, asegura que fue la primera que inició el servicio de renta de las patinetas eléctricas en la Ciudad Colonial, hace ocho años, promoviendo los paseos turísticos cultuales, y que luego se instalaron otras que no poseen ni pólizas de seguros que cubra cualquier eventualidad que provoque un daño a tercero o al propio usuario.

Ramírez dice estar de acuerdo con la suspensión del uso de esos vehículos, pero, afirma, que la medida solo debió aplicarse para las empresas que los rentan sin ningún tipo de regulación.

Explicó que para instalarse, Trikke recurrió a grandes gastos y actualmente paga una póliza de seguro de 10,000 dólares para cubrir posibles atenciones médicas.

Sostiene que la suspensión le ha hecho un gran daño porque, además de los gastos para operar cumpliendo todas las medidas de seguridad de sus usuarios, hace pocos días es que el negocio empezaba a reactivarse luego de las paralizaciones por la pandemia del COVID-19.

Afirma que hay proveedores instalados que, además de no poseer cobertura de seguros, no exigen cascos a sus clientes y tampoco no cuentan con ningún permiso de los que deben emitir las diferentes instituciones públicas.

“Prácticamente se ha dado rienda sueltas a que llegue cualquiera y haga lo que quiera y entonces cuando eso pasa esas cosas hacen que se afecte al sector completo, cuando un jugador no cumple con las reglas establecidas”, se queja Ramírez.

En una visita a Diario Libre, el joven empresario demanda que se les exija a las demás empresas cumplir con las normas de seguridad, entre ellas revisar sus equipos, como por ejemplo el límite de su velocidad que para la zona son muy altos.

Asegura que algunos equipos recorren hasta 70 kilómetros por hora, cuando en la Ciudad Colonial el máximo es de 30.

Expuso que las patinetas eléctricas de Trikke son de un máximo de 20 kilómetros por hora y de tres ruedas.

El Ayuntamiento del Distrito Nacional suspendió el pasado martes el uso de las patinetas y motocicletas eléctricas hasta, según el cabildo, se emita una resolución para regular esas actividades de entretenimiento.

El representante de Trikke mostró los permisos que debió obtener para instalarse, entre ellos el del Ministerio de Turismo, institución que, según indicó, era la que los regulaba, del Intrant, la que pasó a supervisarlas y ahora el Ayuntamiento del Distrito Nacional.

Entre los permisos con los que cuenta están el del Ministerio de Obras Públicas, el Cuerpo Especializado de Seguridad Turística, y otros, los que se le exigieron antes de empezar sus operaciones.

“Lo que queremos es soluciones y todos los jugadores deben jugar bajo las mismas reglas”, entiende Miguel Isaac Ramírez.

Asegura que una de las normativas de Trikke es que tienen un horario y ruta establecida para seguridad de sus usuarios y que si los clientes se salen de esos límites les apagan las patinetas aunque el cliente esté a una distancia bastante lejos.

Ramíres dice que cada una de las cuatro empresas que brindan el servicio tienen entre 100 y 150 patinetas y motocicletas. El costo de su renta es de alrededro de RD$750 por hora.

Otra de la problemática que planteó es la gran cantidad de bicicletas que, indica, son unas 700 que hay por todas en la Ciudad Colonial