El “misil hipersónico” del que todos hablan pero que China niega

China negó que probara el pasado agosto un misil hipersónico con capacidad nuclear y aseguró que se trató de «pruebas rutinarias» para verificar tecnologías de reutilización aeroespacial.

La aclaración viene luego de que el diario británico Financial Times (FT) asegurara que el gigante asiático probó un misil hipersónico con capacidad nuclear que dio la vuelta al mundo antes de acelerarse hacia su objetivo.

Según el Financial Times, el misil no alcanzó su objetivo en unas docenas de millas; pero con la prueba China habría mostrado un progreso asombroso en armas hipersónicas que estarían mucho más avanzadas que las de Estados Unidos.

A pesar de la publicación del diario, el gobierno chino ha negado las afirmaciones: «Fueron pruebas rutinarias para verificar tecnologías para la reutilización de naves espaciales. En este caso, el equipo de apoyo de la nave se separa, se quema y se desintegra durante su caída a la atmósfera y en alta mar», afirmó hoy el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores Zhao Lijian, citado por la prensa local.

Los misiles o vehículos hipersónicos, técnicamente, rompen en vuelo al menos cinco veces la barrera del sonido, es decir superan los 6,177 kilómetros por hora, y el hecho de que puedan volar a escasa altura y trazar trayectorias no parabólicas los convierte en un arma táctica muy difícil de interceptar.

Este tipo de tecnología en su mayor parte sigue en desarrollo a nivel internacional y muy pocos países parecen tenerla plenamente operativa.

A finales de septiembre, Estados Unidos aseguró haber probado con éxito el arma hipersónica Raytheon, mientras que Rusia tiene ya en servicio el misil hipersónico Avangard, que el presidente ruso, Vladímir Putin, calificó como «el arma del futuro».

También Corea del Norte dijo haber hecho pruebas con su primer misil hipersónico a finales de septiembre.

Por su parte, Zhao aseguró hoy que la prueba realizada tiene el objetivo de «reducir el coste de las misiones espaciales», y que «este tipo de ensayos se realizan en todo el mundo». EFE