El Bonetti Burgos reabre las lidias de gallos con miras en protocolo

Con la celebración de 30 peleas y luego de un año y tres meses sin cartelera, el Coliseo Gallístico Santo Domingo Alberto Bonetti Burgos abrió las lidias este martes con la asistencia de un escaso público y con especial cuidado en cumplir las reglas contra el coronavirus.

La fiebre de esta competencia ya se abrió y puede ser seguida por Internet a través de gallerosoy.com con precios de suscripción de 25 dólares por un mes; 67 dólares tres meses; 120 dólares, seis meses y 216 dólares por un año. Puede ser seguida dentro y fuera del país. También por sistema de parábola.

La aspiración es que se cumpla el protocolo con el fin de que las lidias se puedan mantener aun en medio de la pandemia del COVID-19.

“Esta reapertura está condicionada a que tanto los socios como las personas que nos visitan respeten el protocolo de sanidad recomendado por el Ministerio de Salud”, dijo Hernández. “De eso depende que esta reapertura pueda prolongarse por un largo tiempo y que la presencia en nuestro centro sea mayor al 20 por ciento, que en principio nos aprobaron”.

Este martes se realizó una breve ceremonia a la cual asistieron el expresidente de la República, Hipólito Mejía y el viceministro de Deportes, Franklin de la Mota, en representación del ministro de Deportes, Francisco Camacho.

En su breve discurso Hernández solicitó “la comprensión de todos” los “socios e invitados para que respeten el protocolo en cuanto al uso de mascarillas permanente y a mantener el distanciamiento requerido”.

De la Mota dijo que “la gallera posiblemente más adelante vaya subiendo el porcentaje de personas que ingresan”, siempre que se cumpla con las reglas del protocolo, que pide Salud Pública.

Hernández agradeció a los ministerios de Deportes, de Salud Pública y al expresidente de la República, Hipólito Mejía, quien “desde un principio se solidarizó con nosotros para que las actividades de los coliseos del país sean abiertas”.

La cantidad de peleas marcadas para este martes fueron 30, por recomendación del protocolo. Usualmente son 60 o más. Se habían inscrito 67 para esta vez, pero por las normas sugeridas por Salud Pública fueron reducidas a 30.