Economía

Valor del PIB dominicano sube a niveles de “conveniencia” coyuntural

El valor nominal del producto interno bruto (PIB) de República Dominicana ha registrado variaciones, hasta cierto punto extrañas, en determinados años, lo cual hace que, incluso, economistas reputados y de amplia experiencia duden sobre la forma en que las autoridades del equipo económico del Gobierno hacen el cálculo.

Recientemente, en una entrevista televisiva, el economista Andy Dauhajre decía, irónicamente, que no sabe cómo es que las autoridades locales calculan el valor de la economía medida por el PIB. Y no es extraño. Para poner un ejemplo, en 2022 el valor del PIB se incrementó en un 20.4%, al pasar de US$94,591.4 millones en 2021 a US$113,965.9 millones.

Esto a pesar de que la economía solo creció un 4.9% en 2022, además de que la inflación, según el Banco Central, fue de 7.83%. Aun sumando esos dos indicadores, el valor nominal solo da 12.7%.

El año pasado, en cambio, con un crecimiento económico que ronda 2.5% y una inflación de apenas 3.57%, el valor del PIB se incrementó en un 5.4%, muy cercano al 6.07% de la suma del crecimiento real y de la inflación registrada.

Aunque la manera de calcular el valor monetario del PIB requiere de otros factores y cálculos, como quiera surge la pregunta: ¿Por qué ocurren variaciones tan “convenientemente” distintas en determinados años? La respuesta pudiera estar relacionada con la intención de marcar un nivel relativo del endeudamiento público ligeramente menor, aunque haya aumentado, pues como se mide como porcentaje del PIB, a mayor valor de éste, menor el indicador relativo de crecimiento de la deuda.

Definición

De acuerdo con algunos textos, el PIB suma el valor total de bienes y servicios finales, es decir, la suma de diferentes componentes. Para obtener ese valor total, se busca la forma de homogeneizar las distintas unidades de medidas, pesos y volúmenes, lo que se consigue dando valores monetarios a los distintos bienes y servicios.

El Producto Interno es, pues, el resultado de una multiplicación, en la que participan dos grandes factores: uno real, formado por las unidades físicas, bienes y servicios; otro monetario, integrado por sus precios. Así, se concluye que un país aumentaría su Producto Interno en un porcentaje simplemente por haber crecido el nivel general de precios en ese mismo porcentaje.

Para evitar las distorsiones que este fenómeno provoca en las comparaciones intertemporales, se recurre al PIB en términos reales, que no se afecta por las modificaciones en los precios, ya que las unidades físicas se valoran siempre tomando como referencia los precios en un año base. Para hallar el PIB real, se divide el PIB nominal por un índice de precios conocido como deflactor del PIB.

Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) el PIB es “una medida agregada de producción igual a la suma de los valores brutos agregados de todas las unidades residentes e institucionales dedicadas a la producción y los servicios (más impuestos y menos subsidios, sobre productos no incluidos en el valor de sus productos)”.

En tanto, en una de sus publicaciones, el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo define como la medición del “valor monetario de los bienes y servicios finales, que son comprados por el usuario final, producidos en un país en un período de tiempo determinado”, por lo general un año.

Existe el PIB nominal y el PIB real. El primero es el valor monetario de todos los bienes y servicios que produce un país o economía a precios del momento, es decir, del año en que son producidos. Por eso, en un año de alta inflación, aunque no se hayan incrementado los niveles de producción, el valor nominal del PIB crece.

El PIB real, como su nombre lo indica, es más realista. Mide el tamaño de la economía con base en el valor monetario de todos los bienes y servicios producidos por un país en un período determinado “a precios constantes”, tomados de un año específico como base. Esto indica que para calcularlo debe ser sin tomar en cuenta la variación coyuntural de precios del año en cuestión.

Detalles

En el año 2018 la economía medida por el PIB creció 7% con una inflación de 1.17%. El valor nominal del PIB de ese año, en cambio, creció 6.8%, una proporción cercana a la suma de los factores precedentes.

Sin embargo, en 2020, año de la pandemia, la economía decreció en -6.7%, con una inflación que rondaba el 5.5%. Pero las autoridades monetarias estimaron que el valor del PIB se redujo en -11.3%. Al año siguiente, en 2021, se registró un crecimiento de 12.3%, pero hubo una alta inflación (8.5%) y las autoridades económicas lo contabilizaron el PIB de forma que aumentó 19.9%, monto que creció aún más (20.4%) en 2022 cuando la economía creció solo un 4.9%.

Lo anterior indica que, aun con crecimiento moderado y con inflación controlada, el valor de los bienes y servicios formales e informales que componen el PIB dominicano creció en un 35% en apenas cuatro años, al pasar de US$88,966.5 millones en 2019 (antes de la pandemia) a US$120,126.4 millones al cierre de 2023 (a noviembre). Como si no existieran los efectos del covid-19.

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