Economía

Renuncia fiscal por paneles solares le ha costado US$250 millones a República Dominicana

Las energías renovables, cada día, ganan más popularidad en República Dominicana. Los datos y estadísticas hablan por sí solas. Tanto las inversiones extranjeras directas (IED) como las instalaciones particulares de ciudadanos aumentan de manera dinámicas.

De acuerdo con el Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana), el flujo de IED del sector energía durante los últimos cinco años acumula cifras de US$1,942 millones. Se trata de divisas destinadas a proyectos, en su mayoría, de fuentes limpias.

No es para menos. El país cuenta la Ley de Incentivo al Desarrollo de las Energías Renovables y sus Regímenes Especiales (Ley 57-07, de mayo de 2007), así como su Reglamento de aplicación (Decreto 202-08, de mayo de 2008). Estas medidas buscan, en pocas palabras, impulsar ese sector y hacerlo lucir “más atractivo”, más allá de su impacto medioambiental.

Si bien sus primeros años no rindió grandes frutos, tal como reseña una publicación de este medio, desde 2017 se han importado 4,466,164 paneles solares a República Dominicana, solo desde China, el mayor exportador de acuerdo con la plataforma Ember Climate. La inversión por esa cantidad, asciende a US$492 millones.

Sin embargo, el estudio sobre generación distribuida y su impacto en las finanzas públicas es aún más específico respecto al costo tributario para el país caribeño, por favorecer la generación distribuida. La publicación estima que los incentivos tributarios otorgados implicaron una renuncia fiscal de RD$12,740 millones en los últimos diez años (2014-2023), aproximadamente US$250 millones, para un promedio de US$25 millones por año.

De manera general, el Ministerio de Hacienda indica que los sacrificios del fisco por las energías renovables en 2023 ascendieron a RD$996.0 millones. Aunque presentó un aumento respecto a 2022, cuando el monto fue de RD$763.7 millones, representa una reducción respecto a otros años, como el 2021, cuando se reportó en RD$1,333.3 millones o 2020, cuando el sacrificio fiscal fue de RD$3,585.4 millones. En el 2019 fueron apenas RD$1,443.2 millones.

La concesión de estos incentivos tributarios implica una renuncia de recaudación que suele llamarse gasto tributario

Pérdidas por autoconsumo y generación distribuida en las EDE

La publicación agrega que es importante remarcar que las pérdidas que el régimen de generación distribuida ocasiona a las Empresas de Distribución Eléctrica (EDE), no se trasladan a la tarifa de los demás usuarios, que está congelada.

Estas pérdidas de las distribuidoras deben ser financiadas con transferencias del Gobierno central a las distribuidoras. “En consecuencia, no solo los incentivos tributarios tienen un impacto fiscal (directo), sino que también lo tienen (indirectamente) las pérdidas de las distribuidoras originadas en el régimen tarifario de la generación distribuida, por lo que, desde este punto de vista, deberían sumarse al gasto tributario aquí estimado”, cita.

La suma de las pérdidas de las tres distribuidoras por el autoconsumo -sustitución de consumo- de los microgeneradores, pasó de RD$945.7 millones en 2018 (US$19.1 millones) a RD$4,013.8 millones en 2023 (US$71.7 millones), multiplicándose por 4.2 veces en términos nominales entre ambos años, lo que evidencia el impacto creciente de la generación distribuida en las finanzas de las distribuidoras.

De manera específica, en el caso de Edenorte, esta tendencia creciente ha sido aún más marcada, pasando de solo RD$83.8 millones en 2018 (US$1.7 millones) a RD$2,332.0 millones en 2023 (US$41.6), multiplicándose por más de 27 veces en términos nominales entre ambos años. En el periodo analizado, la pérdida por autoconsumo representó, en promedio, el 81% de la pérdida total.

En el caso de las pérdidas de las tres distribuidoras por generación distribuida, pasó de RD$146.6 millones en 2018 (US$3.0 millones) a RD$642.6 millones en 2023 (US$11.5 millones), multiplicándose por más de 4 veces (4.4) en términos nominales entre ambos años, lo que ilustra sobre el impacto creciente de la generación distribuida en las finanzas de las distribuidoras.

Nuevamente, en el caso de Edenorte, esta tendencia creciente ha sido aún más marcada, pasando de solo RD$17.9 millones en 2018 (US$ 0.4 millones) a RD$ 432.8 millones en 2023 (US$ 7.7), multiplicándose por más de 24 veces en términos nominales entre ambos años. En el periodo analizado, la pérdida por autoconsumo representó, en promedio, el 13% de la pérdida total.

Como resultado, la suma de las pérdidas de las tres distribuidoras pasó de RD$1,147.7 millones en 2018 (US$23.2 millones) a RD$4,990.4 millones en 2023 (US$89.1 millones), multiplicándose por más de 4 veces en términos nominales entre ambos años, lo que evidencia el impacto creciente de la generación distribuida en las finanzas de las distribuidoras.

Recuperación de inversión en energías renovables ¿cuánto tiempo se tarda con y sin incentivos fiscales?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *