Economía

Nicaragua cerró 2023 con una tasa de desempleo del 3.4%

La tasa de desempleo abierto en Nicaragua cerró en un 3.4% en 2023, un 0.1% menor a la de un año antes (3.5%), informó este jueves el Banco Central nicaragüense.

“En el ámbito del mercado laboral, se mantuvo una baja tasa desempleo (3.4% en promedio anual), favorecida por el crecimiento económico (4.6%)”, detalló el banco emisor del Estado en un informe desde Managua.

La entidad monetaria explicó que el crecimiento económico favoreció con el aumento del empleo formal “y señales de mejora en la tasa de participación laboral (aunque aún se mantiene por debajo de los niveles previos a la pandemia)”.

El dinamismo del empleo formal se expresó en un incremento del número de asegurados al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) de 1.1% interanual (8.529 afiliados más que al cierre de 2022), destacó el Banco Central.

Es decir, agregó la fuente, el total de afiliados al INSS se situó en 791.929 asegurados en diciembre de 2023 (783.400 afiliados en diciembre de 2022).

Según los datos oficiales, la tasa neta de ocupación en Nicaragua cerró en un 96.6%, 0.10% puntos porcentuales más que a diciembre de 2022 (96.5%).

La tasa de desempleo abierto es la proporción de la población económicamente activa (PEA) que no trabaja.

Según el economista nicaragüense Néstor Avedaño, la PEA es un dato que no ha sido actualizado y que se calcula en un 53.8% de la población total de Nicaragua, estimada en .,04 millones de habitantes, según datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide).

O sea, con base en esos números, que de los 3.79 millones que componen la PEA, 3.66 millones tiene un empleo formal o subempleo en Nicaragua.

Los subempleados son personas que trabajan menos de ocho horas diarias, tal como lo establece el Código Laboral, o devengan un salario menor que el salario mínimo legal, lo cual es prohibido por la ley, según explicó el economista Avendaño en su blog personal.

El Producto Interno Bruto (PIB) nicaragüense aumentó el 4.6% con respecto a 2022, cuando la economía de Nicaragua creció un 3.8%, siendo el tercer año consecutivo de incremento después de tres periodos de cierre con saldo en rojo, según la entidad monetaria. En 2021, el PIB de Nicaragua creció un 10.3%.

La economía nicaragüense se había contraído en un promedio del -3.03% anual en el período 2018-2020.

Para 2024, el Banco Central de Nicaragua estima un crecimiento económico de entre 3.5% y un 4.5%.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé un crecimiento del 4% de la economía de Nicaragua en 2023, impulsado por la captación récord de remesas familiares, y de un 3,5 % en 2024.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *