Economía

La china Country Garden pospone el anuncio de sus resultados y suspenderá su cotización

El endeudado gigante inmobiliario chino Country Garden anunció este jueves que no podrá presentar sus resultados del ejercicio 2023 a tiempo y que, por consiguiente, suspenderá la cotización de sus acciones en la Bolsa de Hong Kong desde el próximo 2 de abril.

La que fuese mayor promotora de China entre 2017 y 2022 convocó una reunión de la junta directiva para este jueves, por lo que se esperaba que presentase su cuenta anual de resultados, con los analistas pronosticando que reportaría unas pérdidas equivalentes a unos US$6.210 millones.

En un comunicado remitido hoy a la Bolsa de Hong Kong, donde cotiza,, Country Garden apunta que las actuales cuentas “todavía no han sido acordadas” con su auditor PriceWaterhouseCoopers (PwC), por lo que considera “inapropiado” divulgarlas antes de superar esa revisión, que podría implicar cambios.

Así, la compañía, que no marca fechas para la publicación de sus cuentas, asegura que necesita “recabar más información” para llevar a cabo “estimaciones y juicios apropiados” en términos de contabilidad que “reflejen de forma razonable” los “cambios” en el sector inmobiliario.

La promotora también achaca la decisión a su necesidad de contar con “más tiempo para recabar la información pertinente para evaluar de forma cuidadosa sus recursos financieros y obligaciones presentes y futuras”, una cuestión en la que trabaja junto a “asesores” y “diversos acreedores”.

Mensaje de normalidad Las reglas de la Bolsa de Hong Kong sitúan el 31 de marzo como límite para la presentación de los resultados anuales y dan la potestad al operador para reclamar la suspensión de la cotización de aquellas compañías que no los divulguen a tiempo.

Además, Country Garden también indicó que la publicación de su memoria anual, que debe producirse antes del 30 de abril, sufrirá retrasos igualmente.

En cualquier caso, la compañía asegura que la congelación de sus acciones “no tendrá un impacto material en sus operaciones”. “Actualmente, las tareas de entrega de viviendas y de reestructuración de la deuda ‘offshore’ (extraterritorial) de la compañía siguen un proceso normal y las labores pertinentes cuentan con el apoyo firme de partes implicadas como gobiernos locales o acreedores extranjeros”, agrega el documento.

Su filial de gestión inmobiliaria, Country Garden Services, sí publicó ayer sus resultados anuales, que reflejaron una caída del 85% en sus beneficios.

Country Garden incurrió en octubre en el impago de sus bonos extraterritoriales (‘offshore’) y se encuentra negociando una reestructuración de su deuda, aunque algunos medios locales apuntaron este mismo mes que la compañía habría incumplido por primera vez con sus bonistas chinos (‘onshore’), a los que, hasta el momento, había respetado en todos sus pagos, denominados en yuanes.

Piden su liquidación A finales de febrero, un acreedor de Country Garden presentó una petición de liquidación ante la Justicia hongkonesa abriendo un proceso cuya primera vista está fijada para el 17 de mayo, aunque la promotora aseguró que la cantidad adeudada al demandante (unos US$204 millones) es “una proporción muy pequeña” de su pasivo ‘offshore’ y no afectará a sus operaciones ni a las negociaciones de reestructuración.

Un mes antes, la Justicia hongkonesa había ordenado la liquidación de otro de los grandes nombres de la crisis inmobiliaria china, Evergrande, en favor de sus acreedores extranjeros, un dictamen que abrió un largo e incierto proceso ante la duda de si será reconocido en la China continental, donde están la mayoría de sus activos.

La posición financiera de muchas inmobiliarias chinas empeoró después de que, en agosto de 2020, Pekín anunciase restricciones al acceso a financiación bancaria a las promotoras que habían acumulado un alto nivel de deuda, entre las que destacaba Evergrande, con un pasivo de casi US$330.000 millones.

En los últimos meses, ante la coyuntura, el Gobierno anunció diversas medidas de apoyo, con los bancos estatales abriendo asimismo líneas de crédito multimillonarias a diversas promotoras, a las que se marcó como prioridad la finalización de los proyectos vendidos sobre plano, asunto que preocupa a Pekín por sus implicaciones para la estabilidad social, ya que la vivienda es uno de los principales vehículos de inversión de las familias chinas.

No obstante, el mercado no está respondiendo: las ventas comerciales medidas por área de suelo se desplomaron un 24,3% en 2022 y otro 8.5% en 2023, mientras que los precios de la vivienda nueva cayeron en diciembre a su mayor ritmo en casi nueve años.

En el caso de Country Garden, la compañía desveló recientemente que sus ventas registraron en febrero una caída interanual del 85%, el mayor descenso en al menos cinco años y una cifra que sitúa el volumen de ventas en una décima parte de la media mensual registrada en los últimos cuatro ejercicios.

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