Completar la cuota del préstamo ofreciendo el servicio de taxis

Sentada en el asiento del conductor de un carro gris, de unos 45 años y con un dispositivo electrónico que marca la dirección, espera pacientemente Genny por su quinto pasajero de la noche. “Buenas noches, ¿Cómo estás?”, saludó mientras sigue las instrucciones que indica el mapa. El silencio es interrumpido por los anuncios de la radio, cuyos locutores se refieren al X Censo Nacional de Población y Vivienda.

“¿Tienes mucho haciendo Uber? Casi nunca me toca una mujer”, expresa el pasajero. El conductor disminuye el volumen de la radio y responde: “No, unos siete meses”.

“¿Por desempleo?”

La mujer ríe. “No, tomé un préstamo con un plazo de tres años y ser maestra permite convertirme en taxista luego del horario laboral”, aclara poniendo las luces direccionales para doblar en 300 metros hacia la avenida Abraham Lincoln de la avenida 27 de Febrero.

Santo Domingo está lleno de comerciantes que ofrecen todo tipo de productos y servicios para diversificar sus ingresos. República Dominicana registra que la población económicamente activa asciende a 4,465,220 personas durante el trimestre abril-junio 2022. De esta cantidad, 2,158,71 pertenecen al sector formal, es decir, el 48.3%, mientras la informalidad laboral asciende a 51.6%, con 2,306,509 personas, según cifras del Banco Central dominicano (BC).

El trabajo no regulado está extendido en la economía dominicana, principalmente en sectores donde se demanda más mano de obra. Al analizar las estadísticas se evidencia que las actividades como comercio (669,426), construcción (334,888), agricultura y ganadería (308,380) y transporte y comunicaciones (221,608) totalizan el 66.5% de este sector.

Las actividades de hoteles, bares y restaurantes (207,159), industrias (147,857), enseñanza (25,910), intermediación financiera y seguros (20,186) y salud y asistencia social (10,037), totalizan el 17.8% restante. Mientras, otros servicios no específicos registran 361,058 personas.

Mientras Genny espera el cambio de luces del semáforo, agrega: “Vivo en Villa Mella y cuando voy a trabajar en las mañanas suelo hacer tres viajes y me gano RD$700 en promedio”. Este ingreso multiplicado por cinco días a la semana suma RD$3,500, pero durante un período de 30 días asciende a RD$105,000.

“Cuando salgo a las cuatro de la tarde realizo varios viajes en la ciudad y ya para las siete de la noche acepto una solicitud en dirección a mi casa, así no voy vacía”, sostiene, acción que incrementa sus ganancias.

Indica que sus ingresos han crecido en comparación con años anteriores, aunque destaca que adquirir un préstamo bancario le dio la oportunidad para pensar sobre la diversificación de sus finanzas personales. La profesional en educación manifiesta que sus ganancias haciendo servicio de taxis les sirve para la compra de combustibles y pagar la cuota del crédito.

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