¿Cómo la apreciación del peso dominicano baja el servicio de la deuda?

La apreciación del peso dominicano frente al dólar en lo que va de este año ronda el 7.2%, algo que no parece ser solo por el aumento de la generación de divisas y de las reservas internacionales del Banco Central, sino que, más bien, tiene un componente intencional por parte de las autoridades monetarias en procura de contener, en parte, la presión inflacionaria.

Pero, además de contener la inflación, una apreciación forzada del peso frente al dólar permite al Gobierno reducir sus compromisos de deuda en dólares, algo que se pone de manifiesto en el recién sometido proyecto de Presupuesto Complementario enviado por el presidente Luis Abinader al Congreso Nacional para ajustar las finanzas públicas de este año.

En su Artículo 5 el proyecto indica: “Disminución en las apropiaciones de Aplicaciones Financieras. Se autoriza al Poder Ejecutivo a disminuir las apropiaciones presupuestarias de las aplicaciones financieras por un monto de…RD$16,965.6 millones”.

Es bueno recordar que durante este año el Gobierno tiene previsto contratar deuda para cubrir el déficit fiscal (RD$172,577.8 millones) y para el pago de capital e intereses vencidos de deuda acumulada (RD$111,501.5 millones). Sobre éste último monto, a la tasa de cambio del momento en que se aprobó el presupuesto (RD$57.50 por uno) serían alrededor de US$1,939.1 millones.

Entonces, ¿cómo el Gobierno ha logrado bajar el servicio de la deuda de este año en RD$16,965.6 millones? De ese monto hay RD$10,750 millones que se logró con las reducciones en las amortizaciones de capital con operaciones de manejo de pasivos realizadas en el mes de febrero de 2022.

En el caso de los restantes RD$6,215.6 millones, la reducción se ha logrado con la apreciación del peso frente al dólar, lo cual puede ser explicado de la forma siguiente: Si asumimos que los RD$111,501.5 millones eran necesarios para el saldo de US$1,939.1 millones de vencimientos de deuda, es porque la tasa de cambio del momento estaba en RD$57.50, aproximadamente.

Entonces, asumiendo que la apreciación del peso este año lleve su cotización a RD$54.10 por uno (dato estimado), para obtener los US$1,939.1 millones, el Gobierno necesitaría RD$104,905.3 millones, lo que implica una reducción de RD$6,596.1 millones al compararlo con los RD$111,501.5 millones originalmente presupuestados.

Como se observa, el monto de RD$6,596.1 millones es cercano a los RD$6,215.6 millones establecidos en el proyecto de Presupuesto Complementario. La diferencia es porque en esta explicación estamos tomando como promedio tasas de cambio estimadas, que pueden terminar en niveles distintos cuando se saca su cotización como promedio anual (el año no ha terminado).

Se puede decir que esa situación también perjudica al Estado a la inversa, es decir, cuando se calcula la emisión de deuda en dólares para captar los pesos necesarios que van a cubrir el déficit interno. Eso es real en parte, pues hay que tomar en cuenta dos elementos: primero, no toda la deuda que contrae el Gobierno es en moneda extranjera; muchas emisiones se hacen en pesos dominicanos.

Lo segundo es que el Presupuesto General de la Nación se calcula en pesos dominicanos, lo cual indica que cuando el Congreso autoriza al Poder Ejecutivo a contraer deuda externa para cubrir déficit, especifica la necesidad del monto en moneda nacional, por lo que no considera si el préstamo será de más o menos dólares para obtener la cantidad de pesos que se requiere.

En ese caso, el monto de la deuda en dólares puede que aumente, pero no afecta la contabilidad presupuestaria previamente aprobada por el Congreso Nacional en cuanto al nivel de endeudamiento.

La apreciación del peso puede contener la inflación, en parte, pero a su vez afecta a sectores generadores de divisas como exportadores y empresarios turísticos, así como a los bolsillos de los receptores de remesas, que ahora tienen menos pesos por los dólares que reciben.

Aun así, para el Gobierno resulta conveniente, tanto en el pago de su deuda como para evitar mayores aumentos de precios. Por eso el Banco Central ha estado forzando esa apreciación más allá del libre juego de oferta y demanda o de captación de divisas por la recuperación de la economía. Es cuestión de “política monetaria”.

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