Cierran casillas en Ecuador, que busca nuevo presidente

El balotaje para escoger un nuevo mandatario ecuatoriano entre el joven izquierdista Andrés Arauz y el exbanquero de derecha Guillermo Lasso cerró el domingo tras una jornada sin mayores inconvenientes en el proceso, pero en medio de fuertes medidas sanitarias debido a un sostenido repunte de la pandemia de coronavirus que ha causado severas restricciones en ocho de las 24 provincias del país.

Al final de la jornada, redes de televisión como Ecuavisa y TC Televisión revelaron encuestas a boca de urna con resultados contrapuestos en los que, por ejemplo, la firma Cedatos-Gallup dio como ganador a Lasso con 53,24% frente a Arauz, con 46,76%, mientras que la empresa Clima Social aseguró que hay un empate técnico y declinó revelar cifras aduciendo que su margen de error es inferior al 1,5 puntos porcentuales.

El Consejo Electoral había anticipado que no habría conteo rápido en el balotaje y que la población debía esperar los resultados oficiales derivados del conteo de los sufragios.

Lasso guardó prudencial silencio tras estos primeros datos extraoficiales, mientras que Arauz, en su sede de campaña, arengaba a sus seguidores micrófono en mano.

“Vamos a mantenernos vigilantes hasta conocer los resultados oficiales en las próximas horas”, dijo, y convocó a estar “organizados, movilizados y, de ser el caso, a enfrentarnos libremente como nos permite nuestra Constitución … para defender nuestros derechos”.

El ganador de las elecciones de este domingo reemplazará en el cargo al mandatario Lenín Moreno, desde el 24 de mayo de este año, por un período de cuatro años.

“Tenemos un proceso electoral en orden, la afluencia de los electores ha sido muy buena en medio de la pandemia, lo que debe destacarse”, dijo a The Associated Press el analista y catedrático de la Universidad Andina, Gustavo Isch. “Es una elección histórica, el país debe escoger no por personas sino un modelo, entre dos opciones que están contrapuestas y confrontadas”.

Arauz, un economista de 37 años, encabezó la primera ronda de votaciones con más del 32% con base al caudal de votos de los simpatizantes del expresidente Rafael Correa (2007-2017), quien se encuentra prófugo de la justicia debido a una condena por delitos de corrupción. Este candidato propuso hacer que los ricos paguen más impuestos, desistir de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional y buscar mecanismos legales para forzar la repatriación de los depósitos que los ecuatorianos tienen en el exterior.

“Queremos un gobierno que atienda a las mayorías, que de soluciones a los problemas, estamos aquí justamente para eso”, declaró Arauz, quien acompañó a votar a una de sus partidarias en el sur de Quito. Arauz no puede votar en Ecuador porque cuando fue postulado residía en México y no pudo tramitar el cambio de residencia a esta capital.

Lasso quedó segundo con una ventaja de apenas medio punto porcentual sobre el ambientalista y candidato indígena Yaku Pérez. Favorece las políticas de libre mercado y el acercamiento de Ecuador a organismos internacionales. Ha propuesto aumentar el salario mínimo a 500 dólares, encontrar formas de incluir a más jóvenes y mujeres en el mercado laboral y eliminar las tarifas para los equipos agrícolas.

“Todos aspiramos a un Ecuador de oportunidades, libre y democrático, donde todas las familias puedan alcanzar la prosperidad”, aseguró Lasso, de 65 años y líder del Movimiento CREO por el cual ha quedado en segundo lugar en las dos últimas elecciones presidenciales, tras sufragar en la ciudad de Guayaquil.

Arauz, postulado por la coalición Unión por la Esperanza (UNES), era un virtual desconocido en el país hasta cuando fue candidatizado por Correa.

Esta decisiva jornada se llevó a cabo con relativa normalidad en todo el país. Esta vez no hubo vendedores ambulantes que en el pasado convertían los alrededores de los recintos electorales en verdaderos mercadillos e improvisados comedores callejeros.

La vicepresidenta María Alejandra Muñoz inauguró el domingo la segunda ronda electoral y en su discurso expresó que “hoy es un día que nos recuerda nuestra libertad a ejercer el derecho de elegir a nuestros futuros gobernantes… el proceso electoral se ha vivido sin ninguna interferencia porque así corresponde”.

En estos comicios, que abrieron a las 7 de la mañana y cerraron a las 5 de la tarde, las autoridades pidieron a los votantes usar mascarilla, llevar alcohol o gel desinfectante y llevar su propio bolígrafo, además de guardar al menos dos metros de distanciamiento social.

Ecuador registra 344.877 contagiados y 17.275 fallecidos, y enfrentaba un nuevo repunte de la enfermedad que obligó a más restricciones en un país con un lento y complicado proceso de vacunación.

El coronavirus, cuyos primeros casos se reportaron en febrero del 2020, paralizó por meses al 70% del aparato productivo.