Caso Odebrecht llega a la narrativa dominicana a través del libro “El fabricador de presidentes”

El sonado caso Odebrecht, que ha llevado a la justicia a exfuncionarios públicos y a otros vinculados, es ya tema literario, tratado en el libro de cuentos «El fabricador de presidentes», publicado el pasado sábado por Avelino Stanley, conocido narrador y ensayista.

La obra fue presentada en un acto, difundido a través de Facebook Live el pasado sábado 20 de marzo, bajo la conducción de la escritora Ibeth Guzmán.

Se refirieron a los cuentos de Stanley los escritores Pedro Antonio Valdez, Rafael García Romero, Emilia Pereyra, Luis R. Santos, Jesús Paniagua, Rafael García Romero y el comunicador y mercadólogo José Luis Rojas.

En su análisis acerca de la narración que da título al libro, Rojas expresó que “El fabricador de presidentes” es un cuento que “aborda la carpintería del modelo de corrupción diseñado y puesto en ejecución por la empresa constructora brasileña Odebrecht, tanto en los Estados Unidos como en otros diez países más de América Latina, entre ellos el nuestro, Republica Dominicana”.

“El soborno, la corrupción, la complicidad desde la comunicación, el uso del marketing para transformar mentiras en aparentes verdades, las negociaciones ilícitas entre políticos y empresarios, son algunos de los componentes que conforman el contexto, que sirve de marco de referencia a Avelino Stanley para narrar los hechos en los que se ancla el cuento ‘El fabricador de presidentes’”, indicó.

Rojas dijo que Stanley, a través de la narración, cuenta y describe cada una de las acciones que dieron forma y contenido a uno de los hechos más insólitos de soborno y corrupción, proveniente de los ámbitos político y gubernamental en República Dominicana.

Además añadió: “En fin, el autor narra todas las fases del proceso que concluyó fabricando un presidente que le costó a los contribuyentes dominicanos más de quinientos millones de dólares, hasta el apresamiento y encarcelamiento de quienes sobornaron, manipularon y mintieron sin límites. Entiéndase, el fabricador de presidentes (el brasileño Joao Santana) y su asistente-esposa (Mónica Moura)”.

Enfoques sobre otros cuentos

El escritor Pedro Antonio Valdez expresó que “Nudos”, el primer relato con el que Stanley inicia su libro, pone de manifiesto tres niveles expresivos: el de la ficción, que al principio parece introducir al lector en el ámbito de la ciencia ficción; el del realismo social, desde el cual el personaje central se retoma a partir de la crítica a la pobreza, y el del apelativo, que contiene la interpretación directa de los hechos por parte del narrador.

Al finalizar su análisis literario, Valdez manifestó: “Porque esa fábrica de latrocinio y la damnificación, que Avelino Stanley narra en El fabricador de presidentes, continúa en manos de los propietarios de siempre, produciendo mediante la vieja corrupción las mismas víctimas de la miseria. Tan igualmente administrada en el presente está, en manos de funcionarios que ahora también son los millonarios de siempre”.

El autor Rafael García Romero se refirió al relato “La muerte del padre Jesús María”, que a su juicio tendrá una aceptación unánime por parte del público.

En este relato “La muerte del padre Jesús María”, de Avelino Stanley, «lo que cuenta y vale desde la primera línea es la idea de un escenario, la preparación, línea por línea de ese escenario y finalmente el trasmallo de palabras que usa el autor en su tejido narrativo para que el lector visualice de qué se trata ese escenario”, puntualizó García Romero.

Explicó que el escenario es una caravana política, un tráfico de vehículos con propaganda, bocinas y corifeos que promueven una candidatura presidencial; y que la barahúnda que se monta en el recorrido, los integrantes de la caravana que agitan sus banderas con alboroto por las calles de un pueblo”.

Asimismo, la narradora y periodista Emilia Pereyra hizo un enfoque del cuento “El tapón”, “una narración urbana, enmarcada en una gran ciudad de un país que no se nombra, pero que es indudablemente la República Dominicana, lo cual se puede constatar gracias a las descripciones del entorno y a las alusiones sobre los comportamientos individuales y sociales referidos por las voces narradoras”.

“Igualmente, el cuento ‘El tapón’ es una narración sobre la postmodernidad dominicana, del ahora vivido por un ciudadano adocenado e insatisfecho, que experimenta con desespero el trauma de verse en la exasperante prisión que le impone un tapón de más de dos horas, el congestionamiento de tránsito que no le permite avanzar y que se cuenta a través de dos voces: la del narrador omnisciente y la del propio Manuel, quien revela sus traumas, recorridos vitales y visiones de la vida y de sí mismo de manera descarnada”, afirmó.

Además, Pereyra agregó: “Acierta Avelino Stanley al ofrecer a sus lectores una especie de radiografía del estado de la sociedad contemporánea y de determinados tipos humanos, que como Manuel, nacionalista y atormentado, viven en nuestra isla caribeña perpetuando comportamientos censurables que lastiman y atrasan a la colectividad, pero que en algunos momentos dan paso a la esperanza”.

Respecto al cuento “El monumento” el periodista Vianco Martínez escribió que tiene como personaje central a Gregorio Urbano Gilbert y que Stanley, en un interesante ejercicio de imaginación literaria lo pone a dialogar con el general Augusto César Sandino bajo el embrujo de aquellas montañas sublevadas de Las Segovias que, vestidas de neblina, sirvieron de escenario a la lucha contra el invasor en Nicaragua y que a partir de esa gesta se convirtieron en historia.

“’El monumento’, el cuento en el que Avelino concentró gran parte de la poética del nuevo libro, es una apelación patriótica que rinde homenaje a Gilbert y a Sandino, y de paso enaltece la lucha de República Dominicana y Nicaragua, dos países que, a través de su historia, han demostrado preferir morir de pie antes que vivir de rodillas”, expresó.

También Martínez dijo que Avelino Stanley reinventó a Gilbert y reinventó a Sandino, “y a ambos les construyó una historia para sembrarla en el corazón de este tiempo”.

Igualmente, la historiadora Reina Rosario destacó los valores del cuento “El monumento” con el cual el autor de la galardonada novela “Tiempo muerto” le rinde homenaje a Gilbert y recordó que el autor ha encontrado temas en la historia dominicana para desarrollar su narrativa.

En tanto, el narrador Luis R. Santos manifestó que el cuento titulado “La chichigua verde” se refiere a una metáfora de la sociedad dominicana

“La chichigua es una metáfora de la sociedad dominicana. Y el personaje central, Juan Pérez, simboliza el hombre común, el pueblo. La chichigua tenía un largo tiempo arrumbada, y la cola de esa chichigua estaba pisada por tres pesadas cruces: una roja, una blanca y una morada. Esas cruces le causaron un grave daño a la cola de la chichigua, lo que se deduce que fue un daño a la sociedad”, expresó.

Dijo que este cuento de Stanley es una crítica aguda, directa, a los que han ejercido el poder político en la sociedad dominicana y que con esta obra el autor reafirma el compromiso del tema social con la literatura.

De su lado, el narrador Jesús Paniagua habló del cuento “La carretera”, que narra la historia de una persona que está muerta sobre el pavimento, pero los lectores se dan cuenta de ello solo a través de los curiosos que se van acercando a la vía.

“La obra narra la historia de un aspirante a pelotero, oriundo de un batey, que teniendo todas las condiciones no pudo alcanzar su éxito, no lo pudieron firmar porque no tenía acta de nacimiento. Además del contenido social y la denuncia, Avelino Stanley muestra un magnífico dominio de las técnicas del cuento y de la construcción de los personajes. Solo al final uno se da cuenta de que la voz que cuenta la historia es la carretera misma. Es un cuento encantador”, afirmó.

Cuento sobre los doce años de Balaguer

Al narrador y poeta Rafael Peralta Romero le correspondió analizar en cuento “La alegría encontrada”, del cual dijo: “Se trata de una fabulación sobre los tétricos doce años de gobierno que presidiera Joaquín Balaguer (1966-1978), a quien el autor no cita directamente, pero que evidencia mediante recursos estilísticos. Este cuento está lleno de referencias al dolor provocado por los atropellos paridos por la intransigencia política cuyos efectos perduran más allá del momento en que desaparece el gobierno dictatorial”.

Peralta Romero agregó: “Avelino Stanley muestra, sin timideces, su indignación frente a la arbitrariedad, la exclusión social y contra todo género de discriminación, para andar en consonancia con su práctica social, que permite definirlo como un ciudadano vertical que, sin haberse adentrado en la lectura de los libros de caballería, tal cual hizo don Alonso Quijano, profesa la defensa de los oprimidos y menesterosos, como dijera de sí el caballero de La Mancha”.

Argumentó que Stanley construye su narrativa con prosa llana y agrega la necesaria rareza argumental que implica la creación literaria, la cual se aprecia en lo novedoso de los sucesos referidos.

“Estas acciones constituyen grandes metáforas, al estilo de la literatura sapiencial, que a partir de los hechos narrados plantean puntos de vista de carácter moral, filosófico o social. La preocupación social es la referencia más recurrente en esta obra de Avelino Stanley”, puntualizó.

Palabras de Avelino Stanley

Luego de escuchar las presentaciones sobre sus cuentos, Stanley expresó su agradecimiento a sus colegas y amigos escritores por referirse a sus narraciones e hizo un llamado a los autores contemporáneos a crear la narrativa de la corrupción, con el propósito de llevar este tema que afecta a la colectividad a la literatura y contribuir a crear conciencia sobre este mal social.

Recordó que autores del boom latinoamericano escribieron sobre las dictaduras de la región, con lo cual contribuyeron a concienciar sobre la necesidad de erradicar esos sistemas de gobiernos corrutos y opresivos.

Dijo que le complace que en esta misma semana será publicada la novela “Sinfonía de las cacerolas”, de Luis R. Santos, que trata el tema de la corrupción política.

El libro «El fabricador de presidentes» es distribuido por editorial Santuario.