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A decir por los resultados en cinco temporadas en la LDF (2015-2019), Moca ha quedado a deber medido por su historia y peso en el fútbol dominicano.

El aurinegro se clasificó tres veces a la postemporada, pero nunca alcanzó la final y en 2020 prefirió ausentarse de la edición recortada, un tiempo que su directiva tomó para reflexionar y relanzar el proyecto más allá del remozamiento de su estadio.

El fichaje del uruguayo Enrique “Quique” Costa como director deportivo fue el primer paso. Quien fuera arquitecto del Atlético Pantoja que entre 2015 y 2018 lograra tres semifinales, un título nacional y otro del Caribe de inmediato diseñó una hoja de ruta que pasa por fortalecer las bases (14-18 años), reclutar jugadores de la región que la afición identifique y ser selectivo con los refuerzos.

El siguiente paso fue fichar como técnico a Edward Acevedo, una de las grandes promesas criollas del banquillo. Cuando el próximo domingo Moca FC reciba en casa a su eterno rival, San Cristóbal, contará con internacionales como Richard Dabas, Rafael Flores y Luis Espinal.

También llegaron el portero Alexander Rodríguez y el defensa Víctor Taveras. Regresan Junior Gómez, Alexander Vidal, Javier y Víctor Sánchez, Juan Ángeles, José Jáquez, José Santana y Luis Taveras.

El club fichó al goleador argentino Pablo Marisi, pero no contará con este. Sus refuerzos serán el defensa central colombiano Alonso Umaya, el media punta uruguayo Alejandro Gil, el extremo cafetero José Castro y el portero charrúa Agustín Delgado.

“Es un reto muy grande, viviendo acá te das cuenta de que es la ciudad más futbolera del país, sentir cómo lo vibran. Es un reto que asumí con toda responsabilidad, con toda ilusión, venir a una institución es poder sumar, dejar un legado, es lo importante, no solo en la institución, sino en la gente”, dice Acosta, en luna de miel con una afición exigente.

Si bien clasificar a Moca FC a su primer compromiso internacional (que se garantiza con pasar a la final) está dentro de las prioridades un resultado distinto al campeonato no parece consolar ni a Acosta ni a la directiva.