Al menos 38 personas murieron por consumo de alcohol adulterado en el país en la última semana

La República Dominicana registra hasta este viernes 9 de abril al menos 38 muertos por ingerir bebidas alcohólicas adulteradas y fabricadas de manera clandestina.

Los fallecimientos comenzaron a registrarse en los medios de comunicación en los últimos días de la Semana Santa de este año, festividad en que solo permitió, entre el Viernes Santos y el Domingo de Resurrección, la venta de bebidas alcohólicas para llevar.

El Ministerio de Salud Pública reportó unas 31 defunciones desde el pasado miércoles, 26 ese día, y cinco adicionales hoy. Sin embargo, entre ayer y este viernes, los medios informaron, de manera adicional, sobre la muerte de siete personas más, llevando el total a 38 de funciones.

Una de las bebidas que ha ocasionado muertes es el bien conocido clerén, que el año pasado provocó brotes en abril y diciembre, dejando decenas de muertes. Este año hay una nueva modalidad, reutilizar los vasos de la bebida Monday’s, y venderlos con alcohol ilegal como si fueran de la marca.

Ante el número de casos, se emitió una alerta epidemiológica por las muertes por intoxicación por metanol, debido al consumo de alcohol adulterado.

Salud Pública advirtió que la intoxicación por metanol “es potencialmente mortal” y se produce como causa de su “uso fraudulento” en bebidas alcohólicas en sustitución del etanol o por deficiencias en el proceso de destilación.

Desde que se comenzaron a registrar los fallecimientos, diferentes instituciones del Estado informan sobre decomisos de laboratorios clandestinos de fabricación artesanal e ilegal de bebidas alcohólicas, algunas que reciben el nombre de clerén o triculí.

Salud Pública tiene programados operativos para este fin de semana en el Cibao y otras partes del país.

Las autoridades de salud recomendaron a las personas ir a un centro de salud más cercano si en las últimas 48 horas ingirió bebida alcohólica de fabricación fraudulenta.

También, si presenta síntomas como dolor de cabeza, vómitos, dolor abdominal, somnolencia, mareos, vértigo, visión borrosa, molestias ante la luz, percepción de colores alrededor de los objetos, incoordinación de sus movimientos, dificultad leve o severa para respirar o convulsiones.

Además, deben acudir quienes, sin síntomas, presentan una resaca más fuerte o intensa de lo normal.